Érica Rivas premiada en el festival de cine de Marbella
En una jornada que tuvo como protagonista principal a su colega español
Antonio Banderas, que fue distinguido con el Premio Platino de Honor a
su destacada trayectoria.
“Estoy muy contenta por haber sido elegida por el público debido a mi
trabajo en la película de Damián Szifrón, pero creo que lo más
importante es esto que está pasando en Marbella, porque estos premios
están generando un intercambio cultural y humano entre todos los
iberoamericanos”, señaló Rivas al recibir el premio de manos de Enrique
Cerezo, uno de los organizadores de este evento.
La actriz, que esta nominada además al Premio a la Mejor Actriz
Iberoamericana, fue distinguida por el público -que la votó a través de
redes sociales vía internet- por su papel de una novia que se cobra
venganza cuando descubre, en plena fiesta de casamiento, que su pareja
la engañaba con una de las invitadas.
Los galardones que se entregaron hoy son un adelanto de la premiación final que se realizará este sábado.
En la ceremonia, que fue conducida por el argentino Axel Kuschevatzky y
tuvo lugar en un exclusivo hotel de Marbella donde se alojan los
actores, productores y cineastas nominados a los Premios Platino, el
español Antonio Banderas recibió el Premio de Honor por una trayectoria
que incluye nada menos que 92 películas como actor.
El protagonista de “La piel que habito” y “Two much” brindó una
conferencia de prensa en la que, además de agradecer el premio y
destacar la importancia que este evento tendrá para la promoción del
cine iberoamericano, sostuvo que, si bien las cosas cambiaron,
“efectivamente todavía existen en los Estados Unidos toda una serie de
prejuicios con el mundo latino”.
“Siempre me decían que si me quedaba a trabajar en Estados Unidos iba a
tener que hacer de malo o de villano. Sin embargo, actualmente las cosas
han cambiado un poco gracias a la lucha de muchos actores y,
especialmente, a una comunidad latina de trabajadores que pelean
incansablemente para que sus hijos tengan trabajo y educación”, señaló
el actor.
Y añadió: “Con el tiempo, los hijos de esos latinos fueron ocupando
espacios de poder en los Estados Unidos y eso también tuvo repercusión
en Hollywood, por lo cual las cosas ya no son como antes. Ahora tenemos
la posibilidad de romper esos prejuicios y especialmente esa idea del
ellos y el nosotros”.
“Porque no queremos quedarnos en un ghetto, sino poder meternos en todos
los sectores de la industria cinematográfica, pero sin perder nuestra
identidad. En ese sentido, la película argentina 'Relatos salvajes'
sería un ejemplo perfecto de la toma de conciencia del poder que estamos
ganando los latinos. Y por eso me atrevo a decir que podemos quitarle
Hollywood a Hollywood”, agregó Banderas, un tanto envalentonado.
El actor adelantó que viajará a Chile el próximo 3 de agosto a presentar
“Los 33”, una película dirigida por la mexicana Patricia Riggen que
será estrenada tres días después en ese país y el 13 de noviembre en los
Estados Unidos, donde compartió elenco con Mario Casas, Rodrigo
Santoro, Martin Sheen y Juliette Binoche, entre muchas otras estrellas
internacionales.
Filmada en gran parte en estudios de Colombia y en escenarios naturales
de Copiapó, la película está basada en la historia real de los 33
mineros chilenos que quedaron atrapados durante dos meses -y finalmente
sobrevivieron- tras el derrumbe de la mina San José, en la región del
desierto de Atacama.
Un poco mareado y descompuesto por una carne en mal estado que comió
antes de viajar a Marbella, Banderas destacó la importancia de los
Premios Platino y dijo que “pueden servir para empezar a dinamizar la
difusión del cine iberoamericano en el mundo. Creo en ese sentido que
tenemos un campo de actuación extraordinario por delante”.
“Tenemos una enorme cantidad de espectadores potenciales en los 23
países iberoamericanos y estos premios deben ser una plataforma para
llegar a ellos”, subrayó el actor, para quien la fórmula para lograrlo
debería ser “un acuerdo entre las televisiones de todos los países para
que hagan un aporte financiero para poder hacer entre 20 y 25 películas y
poder difundir nuestros contenidos por el mundo entero”, señaló.
En relación a su carrera, Banderas aseguró que se encuentra “muy bien”
físicamente y tiene ganas de “seguir trabajando y aportando muchas cosas
todavía. Es cierto que todos nos vamos haciendo viejos y si miro para
atrás, ya son 92 películas, pero igualmente voy a seguir actuando,
escribiendo y haciendo fotografías”.
“Sin embargo, últimamente el cuerpo me pide dirigirme más hacia la
dirección y la producción de películas, pero eso lleva mucho más tiempo,
porque cada proyecto tiene sus propios procesos”, añadió el actor, cuyo
último trabajo como productor y director fue “Solo”, que narra el drama
de un soldado que regresa a su país aquejado de pesadillas y
alucinaciones.
“Lo único que hago es trabajar y trato de hacerlo lo mejor posible. La
magia del cine es que percibes que lo que haces transforma en muchos
casos a los espectadores, por eso implica también cierta responsabilidad
y respeto. Seguiré actuando hasta que mis sueños sigan vivos. Cuando
ese entusiasmo se diluya, entonces no me quedaría otro remedio que dejar
esta profesión”, sentenció.