Chau “Facha”, te vamos a extrañar…
Su fama llegó a la televisión, los teatros y el cine. Tuvo una vida convulsionada pero con virtudes y defectos salió adelante para el bien de sus buenas obras y/o para el mal del flagelo que lo confundió.
De eso hablarán los periodistas que se alimentaron de sus renuncios o de sus logros. Para el futbol fue un aficionado más, ya que la generosidad de esta pasión no le dice nunca no, a quién se acerca para amigarse con una pelota de futbol.
Su notoriedad se dio a partir de 1980 cuando se le ocurrió formar el equipo de futbol de famosos, en primera instancia formado Carlín Calvo, Ricardo Darín, Darío Grandinetti y Raúl Taibo entre otros.
Más tarde pasaron a llamarse los “galancitos”, y también se sumaron Carlos Olivieri, Miguel Angel Solá , Norbeto Martínez, Hugo Arana y Jorge Mayorano.
Los “galanes” recorrieron el país realizando partidos a beneficio de algunas instituciones, época en que viajaban por la Argentina en un micro al que bautizaron, “el micro del amor”, porque en cada presentación subían señoritas y admiradoras a pedir autógrafos, para el deleite de esos “atorrantes” que sacaban provecho de su popularidad.
El crack indudablemente era Carlos calvo, quien se había probado en Platense y Deportivo Morón, mientras que el “Facha” Martel , jugó seis mese en un equipo de Mar del Plata, antes de dedicarse a la actuación.
A propósito, a Adrián Martel le pusieron “Facha” en la época de las giras con sus compañeros futboleros, ya que se peinaba en los vestuarios con un secador para ajustar mas la “pinta”, para las chicas que esperaban deseosas.
“Además por que, pese a mi posición distinta en la cancha, a mi me gustaba tirarme de cuatro, cerca del alambrado en donde estaban las chicas. Lástima que futbolísticamente, de cuatro intervenciones mías, tres jugadas terminaban en gol del contrario. Por eso un día, Carlín Calvo se enojó conmigo, y me gritó: ‘¡Deja de hacer facha Adrián!”, relataba el actor.
Pero la primavera y el verano del “Facha” Martel, pasaron inexorables como el tiempo. Claro que antes dejó su imagen seductora junto a Alberto Olmedo. Fue “amigote” del “Negro”, de Carlos Monzón, “Cacho” Rubio, y el “Bambino Veira, ¡Qué nenes!
Por eso se quedó en las noches porteñas, acariciando las caderas de la fama y tocando fondo, hasta terminar durmiendo dentro de un auto, precariamente. Muchos le dieron la espalda, mientras que los más leales, le dieron una mano inmensa.
Nunca se le cayó una medalla, si tenía que vender relojes Rólex a sus conocidos de la farándula, para sobrevivir, por que nadie le daba trabajo.
Ya está, todo pasó, ya que después de la muerte todo es pasado e historia. El “Facha” Martel, murió en su ley. Nos dejó esa imagen de galán, sinvergüenza, pillo, pícaro, para levantar los suspiros más profundos de las chicas de la época.
Muchos hablarán de sus virtudes y miserias, pero para un futbolero, será solo un aficionado que se hizo hincha de Gimnasia y Esgrima de la Plata, para dejar un lugar vacío en algún rincón del estadio del lobo platense. Mientras, las mujeres “ochentosas” derramarán una lágrima, suspirando de dolor ante el recuerdo de aquellos suspiros de amor cuando aparecía en cámara.
Sus pecados ya están en el estrado de Dios. Sólo él podrá juzgar si fue un desvergonzado de las noches porteñas, uno de los “galancitos” de un período de oro, o un incorregible que eligió el camino de la aventura.
El “Facha” se fue en paz, sabiendo que Dios lo invitará a algún “picadito” , porque quien no haya conocido un balón, no pasó por esta vida sin saber de verdad lo que es la pasión y dormirse con un hermoso recuerdo.