En España, Milei comparó al socialismo con el fascismo: "Comparten odio por el libre mercado"
El Presidente y el jefe del Gobierno español se estrecharon la mano en la Galería de las Colecciones Reales. La frialdad del intercambio volvió a reflejar las diferencias entre ambos gobiernos.
El presidente Javier Milei volvió a utilizar un escenario internacional para marcar sus diferencias ideológicas con la izquierda y la socialdemocracia europea. Durante su intervención ante el plenario de la XXX Cumbre Iberoamericana, reunida en Madrid, equiparó al socialismo con el fascismo y cuestionó las agendas progresistas que, según afirmó, avanzan en Europa. Aunque evitó mencionar directamente al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sus definiciones dejaron en evidencia un nuevo contrapunto con el oficialismo del país anfitrión.
Minutos antes, Milei y Sánchez protagonizaron un breve y distante saludo durante la XXX Cumbre Iberoamericana, que se desarrolla en Madrid. El encuentro, el primero cara a cara entre ambos mandatarios, se produjo en medio de una prolongada tensión política y diplomática, luego de los reiterados cuestionamientos e insultos del mandatario argentino contra el dirigente socialista.
Milei volvió a cruzar a la izquierda en España: "El socialismo es fascista en política"
"El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía", sostuvo Milei ante los mandatarios y representantes presentes. En esa línea, profundizó su planteo al afirmar que "esa equivalencia entre socialismo y fascismo no es casual, comparten el odio por el libre mercado".
El mandatario argentino también cuestionó la ubicación ideológica del fascismo y sostuvo que "el hecho de que los fascismos estén a la derecha de la extrema izquierda no hace que dejen de ser socialistas". Con ese argumento, buscó reforzar su histórica crítica a la intervención estatal en la economía y a las corrientes políticas que identifica con el socialismo.
Sin nombrar a Sánchez, con quien mantiene una relación conflictiva desde hace tiempo, Milei apuntó contra las expresiones políticas que promueven una mayor participación del Estado. "Esas pretensiones" estatalistas, advirtió, "siguen vivas en esas agendas que se denominan progresistas y ganan terreno en Europa". De esta manera, trasladó al ámbito de la cumbre sus cuestionamientos a la socialdemocracia y al rumbo político de varios gobiernos europeos.
La intervención contrastó con el pedido que había realizado previamente el rey Felipe VI, quien llamó a los mandatarios a "ceñirse a la partitura" para que la música de la cumbre sonara "armónica", pese a la diversidad de instrumentos. Milei, que en esta oportunidad leyó su discurso y evitó las habituales improvisaciones, mantuvo igualmente un tono confrontativo, aunque concentrado en el plano ideológico.
Milei y Pedro Sánchez protagonizaron un frío saludo en su primer cara a cara en Madrid
El saludo tuvo lugar en la Galería de las Colecciones Reales, donde Sánchez recibió a las delegaciones junto al rey Felipe VI y al secretario general iberoamericano, Andrés Allamand. Milei estrechó primero la mano del monarca español en un intercambio acompañado por sonrisas y algunas palabras. Sin embargo, cuando llegó el turno de Sánchez, el gesto fue mucho más breve y distante, sin mayor intercambio entre ambos.
La recepción oficial había comenzado con el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, quien también saludó al Presidente argentino con un intercambio protocolar. La secuencia dejó en evidencia la diferencia de trato entre Milei y las autoridades españolas, en una cumbre atravesada por las tensiones entre los dos gobiernos.
La presencia del mandatario argentino en Madrid también estuvo marcada por sus decisiones previas a la reunión. Milei llegó el miércoles a España, pero no participó de la ceremonia inaugural de la cumbre, realizada en el Teatro Real, ni de la cena de gala ofrecida por los reyes en el Palacio Real. En cambio, mantuvo un encuentro con Santiago Abascal, líder del partido ultraderechista Vox y uno de sus principales aliados políticos en Europa.