La Escuela de Minas cumple 80 años vinculando la universidad con nuestra comunidad
- La Escuela de Minas cumple 80 años, incluso más longeva que la propia universidad de la que depende.
- Su principal objetivo es articular entre los ciclos medio y superior, creando los cimientos para futuros ingenieros.
- Desde 2017 se han expandido hacia el interior jujeño llevando sedes a La Quiaca, Yuto, Súsques y Palma Sola.
El calendario académico de la Escuela Escuela de Minas "Dr. Horacio Carrillo”, anticipaba dos un bimestre sumamente activo dentro y fuera de las aulas, entre elección de representantes para la Fiesta Nacional de los Estudiantes (25/06), venta de locro patrio buscando financiar la carroza (08/07) y convocatorias a mesas de examen durante la primera semana de julio. Pero sin lugar a dudas el evento más destacado serían las bodas de roble, aniversario 80° de la institución pre universitaria jujeña por excelencia.
Hace cinco años el licenciado en Gestión de Calidad Educativa Fernando Sueiro y Sueiro asumía la responsabilidad de dirigir la longeva institución, en simultáneo con un plan de expansión territorial como no se había visto hasta el momento. Una iniciativa que llegaba desde el rectorado de la Universidad Nacional de Jujuy y que ha permitido la articulación entre el interior de la provincia y el ámbito universitario, a la postre un rotundo éxito según destacó en su visita a Sobremesa (Canal 2).
“Por ese entonces había estudiantes que querían venir desde sectores lejanos. Se decidió que la Escuela de Minas debía funcionar como un acercamiento a nuestra universidad, empezando por La Quiaca, manteniendo el mismo plan de estudios, la misma calidad educativa y exigencia. Así pasaron los primeros seis años, teniendo una primera promoción de técnicos informáticos”, explicó el profesor, recordando que Yuto sería la siguiente locación elegida pero enfocada en técnicos químicos.
Las carreras a dictar en cada localidad que incorpora una sede son determinadas por la comunidad educativa de acuerdo a un mapa de demanda, involucrando estudiantes, padres, empresas locales y un equipo de coordinadores. Es el caso de Palma Sola y Súsques, que con solo dos años de antigüedad, se encuentran aún en el proceso de selección.
Además de permitir una mejor transición con la alta casa de estudios jujeña, la Escuela de Minas (cuya existencia es incluso anterior) propone ventajas relacionadas con las investigación y acción enfocadas en la comunidad, el ejemplo por excelencia fue el galardonado proyecto interinstitucional encabezado por el entrevistado, junto a su colega Edgardo Balanza Ruggeri, que obtuvo en 2017 el premio Maestros Argentinos.
Los alumnos de entre 13 y 17 años se encargaban de relevar problemas concretos de sus comunidades y luego, apoyándose en los conocimientos de las ciencias, desarrollan prototipos tecnológicos para solucionarlos. En el último paso, desde el área de informática y arte, producen videos tutoriales bien didácticos para compartir y enseñar esas soluciones a toda la comunidad. Entre ellas SOS: Alerta arsénico para la creación de un filtro económico que separe el semimetal del líquido elemental.
Para lograr tamaño compromiso y tentar al alumnado con la continuidad de sus estudios superiores, tanto el equipo docente como no docente, incentivan desde el ciclo básico a los futuros técnicos informáticos, mineros o químicos.
Otro factor importante para lograr el convencimiento radica en la aplicación técnica de los aprendizajes áulicos, por ejemplo en el desarrollo de productos o durante las prácticas profesionalizantes. Los vínculos con empresas locales están aceitados y la demanda por mano de obra especializada está en auge, incluso a nivel país. Conociendo el perfil de sus egresados, así como su nivel, la Escuela de Minas merecidamente se puede considerar cuna de ingenieros.