Jujuy | encuesta

Morales ganaría con menos votos que en 2015

A 13 días de las elecciones provinciales, una medición refleja una caída significativa en los guarismos del gobernador respecto de su último test electoral. El candidato del PJ, Julio Ferreyra, se afirma en el segundo lugar. Un dato clave: hay más adhesión al peronismo que al radicalismo en la provincia.

Cuando faltan sólo días para que los jujeños concurran a las urnas para decidir quién será el próximo gobernador de la provincia, los sondeos están a la orden del día en los distintos frentes políticos que participarán de la compulsa. 

No obstante, son pocos los relevamientos que salen a la luz, y de los que se conocen, la mayoría carece de seriedad. 

En las últimas horas, Jujuy al momento accedió a un estudio realizado por la consultora Opina Argentina, dirigida en Capital Federal por Facundo Nejamkis y Andrés Gilio - ambos politólogos graduados en la UBA - que realizó una consulta telefónica bajo el sistema IVR (contestador automático), a 1.300 personas, entre los días 17 y 20 de mayo. 

Los consultados residen en 25 ciudades de la provincia: San Salvador de Jujuy, Palpalá, Libertador General San Martín, San Pedro, Perico, La Quiaca, El Carmen, Fraile Pintado, Monterrico, Humahuaca, Abra Pampa, Calilegua, Yuto, Tilcara, Santa Clara, Caimancito, Palma Sola, La Mendieta, El Aguilar, La Esperanza, Maimará, Pampichuela, San Antonio, El Piquete y Puesto Viejo. 

“¿A quién votará para gobernador?” fue la pregunta crucial. En las respuestas aparecen el actual gobernador Gerardo Morales en primer lugar, con el 32%, seguido por el candidato del PJ Julio Ferreyra, con el 22%, y los indecisos con igual porcentaje. 

En tercer lugar se ubica, según este trabajo, Guillermo Snopek del frente Unidos por Jujuy, con el 11%. El resto de los candidatos, de acuerdo a esta medición, no supera del 3%. 

Durante la semana que pasó, dirigentes cercanos al oficialismo reconocían que había preocupación en el entorno del gobernador por sus bajos niveles de adhesión, sobre todo en San Salvador de Jujuy. “Quiere ganar con el 60% y no llega”, murmuraban. 

Ese dato tuvo como correlato tres anuncios consecutivos dirigidos a la clase media, con epicentro en la capital. El primero fue el pase a planta permanente de 5.800 contratados por decreto, que aún se encuentra en trámite y tuvo como argumento formal la búsqueda de estabilidad para ese sector de empleados estatales. 

Luego se anunció el acuerdo con supermercados Comodín y el banco Macro, que tiene como clientes a todos los trabajadores del estado, para realizar reintegros del 50% de las compras que se realicen los días miércoles. 

El último anuncio tuvo que ver con la titularización de docentes de nivel secundario y terciario. 

Si a eso se suma la constante aparición de Morales en la propaganda oficialista junto al intendente Raúl Jorge, de renovada popularidad entre los vecinos, los rumores de preocupación en el primer piso de casa de gobierno cobran sentido. 

En las últimas horas, sin embargo, habría llegado al edificio de calle San Martín, otra encuesta con noticias alentadoras para Morales y compañía.

Aunque el estudio es estrictamente reservado al seno del poder local, se supo que habría reflejado un crecimiento en la intención de voto del mandatario radical. 

“Y todavía falta contar el aparato, y los indecisos, que en la última semana terminan apoyando al gobernador”, confiaba un asesor. 

En cualquier caso, es notorio y reconocido puertas adentro del gobierno que la gestión volcó todos sus recursos disponibles para obtener un triunfo que supere el 52% con el que Morales le ganó la gobernación a Eduardo Fellner en 2015, algo que a dos semanas, parece muy difícil.

Otro dato de la encuesta realizada por Opina Argentina es leído con cautela por los radicales más experimentados. 

Cuando los encuestados fueron consultados por la fuerza política a la que se sentían más cercanos, el 28% se identificó con el PJ, mientras que el 27% lo hizo con la Unión Cívica Radical. 

“Jujuy fue y será peronista”, admiten, algo refrendado en otras ocasiones por el propio Morales. 

Con ese argumento, en el búnker de la fórmula Ferreyra – Mendieta aún guardan esperanzas. “La gestión es muy mala”, repiten hasta el cansancio y celebran que “don Julio” se haya afirmado en la segunda posición, ya que su objetivo es polarizar la elección e ir en busca de los indecisos.