Jujuy | EN TUCUMÁN

Hijo de un juez jujeño implicado en un caso de narcotráfico

Se trataría del hijo del magistrado Gastón Mercau y nieto de la presidenta del Máximo Tribunal de Jujuy, Clara Aurora de Langhe de Falcone. Fue acusado de integrar una organización de venta de droga VIP en Tucumán. En un allanamiento se encontró un secadero de marihuana, troqueles de LSD y cocaína. También se dedicaría a la producción, fraccionamiento y comercialización de aceite de cannabis.

En las primeras horas de la mañana, la División Antidrogas Tucumán de la Policía Federal  detuvo a dos personas acusadas de formar parte de un grupo que se habría dedicado a la venta de éxtasis, LSD, marihuana de alta calidad y aceite de cannabis; y una tercera que seguirá vinculada a la causa. 

Según los diarios tucumanos La Gaceta y Contexto, fuentes de la Justicia Federal confirmaron que los detenidos fueron Aldo Antonio Sosa y Gastón Mercau. Este último sería el hijo del juez jujeño Gastón Mercau, que estuvo al frente de la causa “Pibes Villeros” por la que terminó siendo condenada Milagros Sala, y nieto de la presidente del Superior Tribunal de Justicia de Jujuy, Clara Aurora de Langhe de Falcone.

(Juez Gastón Mercau)

El sospechoso en cuestión, de 30 años y estudiante de Ciencias de la Educación, está sindicado como el líder de la banda de estudiantes narco.

La investigación y los procedimientos

Hace casi un año, a raíz de una denuncia anónima, la División Antidrogas Tucumán de la Policía Federal comenzó a investigar a este grupo. Consiguieron autorización judicial e iniciaron las  tareas correspondientes: Primero los identificaron y luego establecieron cómo era el circuito de venta que habían iniciado hace bastante tiempo.

Varios de los indicios que aparecieron en la causa fueron conseguidos cuando los uniformados concurrían a la fiestas.

Las pesquisas establecieron que dos de ellos eran estudiantes universitarios oriundos de Jujuy. 

El restante, era un tucumano que vivía en el sur de la capital. 

Por la investigación, que fue dirigida por el fiscal Carlos Brito y el juez Fernando Poviña, el jueves se realizaron varios allanamientos y no sólo secuestraron elementos que les servirían para confirmar la hipótesis, sino para agravar la acusación en contra de los arrestados. 

Un equipo de la fuerza se presentó cerca de las 7 en el domicilio de Sosa, ubicada en Moreno al 1.100. Allí, según confiaron fuentes judiciales, secuestraron varias plantas de marihuana, numerosa bibliografía sobre el cultivo de esa especie, productos y herramientas para su cultivo.

Otro grupo de federales, se presentó en un edificio de departamentos de Buenos Aires al 400: allí ubicaron a Mercau 

En ese lugar, de acuerdo a fuentes judiciales, encontraron un secadero de marihuana, troqueles de LSD y cocaína.

También descubrieron que el sospechoso se habría dedicado a la producción, fraccionamiento y comercialización de aceite de cannabis, actividad que está prohibida en nuestro país.

Por último, en otro departamento de General Paz al 900, allanaron la casa de M.B.N.R (27 años), también estudiante universitaria jujeña, empleada de una distribuidora de bebidas, encargada de relaciones públicas de boliches y organizadora de afters para el grupo conocido como La Uotra. 

Aquí, de acuerdo a la información oficial, se ubicó éxtasis y dinero en efectivo ($ 15.000, U$S 700 y 500 reales). Desde la Justicia se ordenó que no se secuestre el dinero ni que se la detenga, aunque seguirá judicialmente ligada a la causa.

En las próximas horas los detenidos serán llevados a declarar ante el juez Poviña. No se descarta que sus allegados soliciten algún tipo de medida de protección, ya que el hijo del funcionario judicial podría tener problemas de adicciones.

Según detalló El Contexto , la Justicia tendría elementos suficientes para probar el sistema de comercialización que había puesto en marcha este grupo. 

La producción de marihuana se podría haber realizado en la casa de Sosa. Siguiendo esta línea, la habrían trasladado hasta la casa de Mercau, donde se habría realizado el secado y el fraccionamiento de la marihuana y también la producción del aceite de cannabis.

Aún está pendiente establecer cómo se abastecían de las drogas sintéticas (el éxtasis y los troqueles de LSD). Los pesquisas sospechan que la podrían haber recibido por vía correo desde el exterior.

El grupo se habría dedicado a la venta “personalizada” de la droga, ya que no todos tenían acceso a ellas. En los lugares donde se realizaron los allanamientos, los vecinos fueron coincidentes: nunca observaron mucho movimiento de gente en el lugar, por lo que no descartan que sólo vendían a personas que conocían y realizaban entregas personales. “Siempre tuvieron la conducta de cualquier estudiante foráneo”, indicó Pablo.

También habrían aprovechado su relación con M.B.N.R para, supuestamente, comercializar drogas en la movida nocturna. La joven, que sería alumna de la carrera de Psicología, se presenta en su Facebook como ex relacionista pública de Pollock y actual productora y organizadora de eventos del grupo La Uotra.

Las sustancias que habrían vendido los sospechosos eran, por su valor, para un mercado exclusivo. Por ejemplo, una pastilla de éxtasis se podría adquirir a $ 400 la unidad, pero si es de origen extranjero, su costo asciende a $ 500.

La venta de troqueles de LSD, también conocido en las calles como “pepa”, ha tenido un importante crecimiento en los últimos tiempos. El costo de cada dosis, según confiaron fuentes judiciales, sería desde los $ 300.

El grupo también está acusado de comercializar marihuana de alta calidad. Se trata de la flor de la planta (tiene mayor concentración de THC) que se vende en frascos de mermeladas o de café y su valor oscila entre los $ 3.000 y $ 5.000

El peso máximo de esos recipientes es de 40 gramos. Mientras que los 25 (conocida así porque es una medida de 25 gramos) se cotizan en la calle a $ 900 en promedio. No se informaron aún los costos del aceite de cannabis.