Milagro Sala sorprendió al denunciar que fue amenazada en carnaval
La dirigente detenida fue trasladada a la fiscalía para prestar declaración indagatoria en una de las causas que la involucran y sorpresivamente realizó una denuncia contra un agente del servicio penitenciario, de quien dijo que la amedrentó durante los festejos por el jueves de comadre. Pese a que transcurrieron casi tres meses desde el supuesto hecho, la justicia inició una investigación.
Milagro Sala fue protagonista una vez más de un hecho llamativo en la justicia.
La líder de la organización Tupac Amaru, detenida desde enero de 2016 por supuestos hechos de corrupción, fue trasladada hoy para prestar declaración indagatoria por una causa en su contra por supuestas amenazas proferidas hacia una interna que comparte espacio con ella en el penal.
Allí, en medio del acto procesal, la dirigente sorprendió a los presentes al formular una denuncia en contra de un agente del servicio penitenciario por el mismo delito, amenazas.
Según la presentación realizada espontáneamente por Sala, el personal del penitenciario la habría amedrentado el 28 de febrero pasado, durante los festejos del jueves de comadres en el penal, episodio que quedó en el recuerdo cuando se filtró un video de la dirigente bailando junto a otras internas.
No trascendió de qué tipo fueron las amenazas ni la forma en que se habrían concretado.
Según fuentes vinculadas a la justicia, la actitud de Sala causó sorpresa ya que en el momento en el que supuestamente sufrió el amedrentamiento eligió no realizar presentación alguna.
La intención de explicitar el hecho en estos momentos generó suspicacias y es vinculada por las mismas fuentes a la presencia de los integrantes de la ONU en la provincia.
No obstante, el ministerio público de la acusación inició una investigación a raíz del hecho denunciado por la líder de la Tupac en la fiscalía. Ese expediente cayó en manos del fiscal de turno Darío Osinaga.
El motivo de la presencia en la fiscalía de la dirigente en la tarde de hoy fue un pedido de declaración indagatoria promovido por el fiscal Carlos Farfán, quien investiga otro hecho por amenazas, en este caso supuestamente proferidas por Milagro Sala contra otra interna del penal de Alto Comedero.
El episodio en el que Sala es trasladada también fue motivo de versiones. A diferencia de otras oportunidades, en el ingreso a la fiscalía había una treintena de militantes de la Tupac que le manifestaron su apoyo a través de pancartas.
Para completar la escena, se encontraba su marido, Raúl Noro, esperándola en la puerta con un ramo de rosas en la mano.


