Varias empresas extranjeras se van de Cuba para evitar las sanciones de Donald Trump
El viernes vence el ultimátum dado por Washington para que compañías foráneas corten sus vínculos con La Habana.
Varias empresas extranjeras pusieron fin o redujeron sustancialmente sus actividades en Cuba, a tres días de que venza el ultimátum de Donald Trump a compañías extranjeras para que corten todos sus vínculos con el conglomerado económico-militar Gaesa, sancionado por Washington.
La salida de empresas extranjeras de la isla agrava la paupérrima situación económica y social que atraviesa la isla, con apagones interminables y en la víspera de que Raúl Castro, dirigente histórico de la Revolución, cumpla 95 años este miércoles.
El 1 de mayo, Trump firmó una orden ejecutiva que endurece las sanciones contra Cuba, que ya soporta un embargo vigente desde 1961, y reiteró que la isla representa “una amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
La Casa Blanca impuso en enero un bloqueo petrolero a Cuba y puso en la mira al Grupo de Administración de Empresas S.A. (Gaesa), vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias cubanas. Se trata de una de las primeras empresas sancionadas bajo la nueva orden ejecutiva.
En ese marco, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) estableció el próximo viernes como fecha límite para que las empresas extranjeras que tienen negocios con Gaesa reajusten sus operaciones o enfrenten las sanciones de Washington.
Estas medidas pueden implicar dificultades para acceder al sistema financiero internacional o realizar transacciones, la prohibición de que los bancos trabajen con estas empresas o la congelación de activos.
Un impacto “devastador”
En este contexto, varias cadenas hoteleras ya anunciaron su retiro o la reducción de sus operaciones en la isla.
El grupo español Iberostar dejó de administrar 12 hoteles que gestionaba en Cuba en asociación con Gaesa, aunque continuará trabajando con otras seis instalaciones que son propiedad el Ministerio del Turismo.
Iberostar y Meliá fueron las primeras en en llegar a Cuba, después que la isla se abrió al turismo internacional para salir de la crisis provocada por la caída del bloque soviético en 1991.
El lunes, la cadena hotelera canadiense Blue Diamond anunció que cesaba sus operaciones en Cuba debido a la situación actual del sector, en momentos en que la isla se encuentra bajo una creciente presión por parte de Estados Unidos.
Meliá y el grupo asiático Archipiélago International también estudian limitar su presencia o abandonar la isla, según fuentes cercanas al sector.
En el caso de Meliá podría cesar la actividad en 14 de los 35 hoteles que gestiona en la isla.
A mediados de mayo, dos navieras europeas, la francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd, suspendieron “temporalmente” las entregas y los nuevos envíos de contenedores de mercancías a Cuba.
Activo en el sector de la minería, también en el radar de Washington, la minera canadiense Sherritt se convirtió el 7 de mayo en la primera empresa extranjera en anunciar que abandonaba Cuba, donde extraía níquel y cobalto desde la década de 1990 a través de la empresa mixta General Nickel Company S.A.
“El impacto para la economía cubana de la salida de todas estas compañías internacionales en el corto plazo es devastador”, declaró el economista y consultor cubano, Daniel Torralbas. Esto “ubica al 2026 como el peor año en la historia económica de Cuba en los últimos 70”, apunta el experto.
El secretario de Estado, Marco Rubio, firme opositor del gobierno de La Habana, acusó hace dos semanas a los líderes cubanos de robo y corrupción a través de Gaesa.
Rubio recordó que el expresidente Raúl Castro, ahora imputado por la justicia estadounidense, fue el fundador de Gaesa. Según el departamento de Estado estadounidense, esta empresa posee activos por valor de 18.000 millones de dólares y controla hasta el 70% de la economía cubana.