Se enamoró de Jujuy, se quedó a vivir y pasa horas bailando en el Xibi Xibi
Cleo Braxa es de Neuquén, tiene 55 años y es analista y programador. Luego de destinar gran parte de su vida a su profesión y a su familia, con sus hijos ya independientes decidió instalarse en Jujuy para dedicarse a desarrollar su potencial artístico. Toma clases de teatro, canto, tango, salsa y por día pasa al menos 3 horas bailando en el Parque Xibi Xibi.
Cleo Braxa es de esas pocas personas que naturalmente ha buscado desarrollar el potencial de ambos hemisferios del cerebro; el derecho que está orientado a la parte lógica y el izquierdo que se destina a las capacidades creativas y al arte.
Tiene 55 años, es de Neuquén y llegó a Jujuy en enero de 2018. Alquila una pieza en el barrio Gorriti y se sustenta con su profesión de analista y programador dando clases por internet.
Al poder organizar cómodamente sus horarios, en los últimos doce años ha realizado instructorados de diversas danzas, que son justamente aquellas que los curiosos se quedan observando cuando lo ven bailando en el Parque Xibi Xibi.
Si bien reconoce que no le ha resultado fácil, expresa que su profesión lo ha ayudado a sostenerse y que mientras tenga internet va a poder desempeñarse en cualquier lugar. Por otro lado, cuenta que se ha incorporado como instructor en un Estudio de Coronel Arias donde da clases dos veces por semana.
Mientras tanto, las horas libres las dedica a andar en bici, a tomar clases de salsa, bachata, tango, canto y también de expresión corporal y teatro en la Escuela Tito Guerra.
En cuanto a si extraña a su familia y a su Neuquén natal, cuenta que sus hijos ya son grandes y viven en Buenos Aires. Respecto a su lugar, una pequeña localidad llamada Plaza Huincul, expresa que si bien extraña, no eligiría ese lugar para vivir. "Es un campamento petrolero, es desierto. Las veces que he vuelto me emocioné porque me llegan muchos recuerdos pero no elegiría ese lugar en esta etapa de mi vida".
La imagen que tiene de Jujuy es la de un visitante enamorado de la hospitalidad, la cultura y el paisaje urbano. Dice que la recepción que ha tenido por parte de los jujeños ha sido buena porque en poco más de un año ha logrado hacer muchas amistades.
Sobre el futuro prefiere no hablar. Elige vivir el presente y pensar sólo en disfrutar al máximo el día a día. De hecho se despierta a las 5 de la mañana para poder hacer todas las actividades que tiene planificadas.

