En diálogo con Radio 2, el director de la repartición, Edgardo Sosa, explicó la reestructuración de los operativos preventivos que se vienen implementando desde 2024: "Planteamos dos planes durante el año: el plan operativo que va de marzo a noviembre y el de emergencia que va de diciembre a marzo. Este año modificamos los plazos y el 1° de octubre ya dictamos el plan de emergencia para preparar los escenarios y corregir lo ejecutado. Hemos detectado 84 puntos vulnerables en la provincia donde tenemos que intervenir indefectiblemente”.
Red de monitoreo inteligente y equipos pesados desplegados
Sosa confirmó que el organismo cuenta con 22 máquinas de gran porte operativas al 100%, las cuales fueron distribuidas estratégicamente en campamentos del interior (como Maimará y Abra Pampa) en articulación con las vialidades Provincial y Nacional.
Además, se montó un centro de comando digital para seguir las tormentas en tiempo real: "Construimos visores que funcionan como un tablero de comando incorporando nuestras 16 estaciones automáticas, 5 de la Comisión del Bermejo y pluviómetros del Programa Mateo, que ya suman 50 y llegarán a 100 antes de fin de año. Si sabemos qué dato de lluvia se produce instantáneamente en un punto, podemos proyectar el caudal aguas abajo y mover la maquinaria de forma anticipada”.
El concepto de "daño evitado"
Respecto al impacto económico de las obras preventivas realizadas durante la época de sequía, el funcionario ejemplificó la relación costo-beneficio utilizando los trabajos de limpieza ejecutados en los arroyos de Palpalá y Alto Comedero: "El concepto que usamos es el del daño evitado. En Palpalá, la limpieza de los desagües naturales como el Arroyo Las Martas o El Bajo requirió una inversión cercana a los 100 millones de pesos en combustible, pero el daño evitado a la infraestructura y viviendas supera los 8.600 millones de pesos. Se justifica ampliamente tener operativos de largo plazo”.
En cuanto a la infraestructura en la Quebrada de Humahuaca, Sosa detalló las intervenciones específicas en Volcán y Tilcara para prevenir aludes o inundaciones por tormentas simultáneas: "En Volcán instalamos una estación automática que mide las lluvias en la cuenca. Si registra 8 milímetros, se da la primera alerta, ganando más de una hora de margen para que la población se repliegue fuera de la zona de riesgo, cuando antes solo tenían 15 minutos. En Tilcara, para evitar que la cuenca del Guasamayo y del Huichaira bajen juntas e inunden el pueblo, vamos a modificar el punto de descarga del Guasamayo desplazándolo aguas abajo”.
Explotación de áridos y regulación del sistema de riego
Finalmente, dijo que la Dirección de Recursos Hídricos dispuso normativas operativas estrictas para las empresas mineras de áridos y el sector productivo agrícola con el fin de reforzar las defensas naturales de los poblados: "Por ley de áridos, ordenamos que todo el descarte de material en el río Perico y en el río San Lorenzo (Ledesma) se coloque exclusivamente sobre la margen derecha, que es la más vulnerable por la dinámica del río. Asimismo, emitimos una resolución para regular el cierre parcial o total de los canales de riego durante las lluvias, de modo que funcionen como red colectora de desagüe”.