Elecciones 2023: probabilidades y consecuencias de la votación
- Leandro Graglia, especialista analítico, evaluó lo que puede pasar el domingo y las consecuencias de las elecciones.
- Sostuvo que después del 22 de octubre se viene un ciclo nuevo para todos los partidos participantes.
Luego de cierres de campañas, y con el 22 de octubre cada vez más cerca, en medio de encuestas y evaluaciones, el director de analítica, Leandro Graglia, dijo que el escenario para el domingo es “de altísima incertidumbre y es lógico que así lo sea, porque tenemos una configuración que no tuvimos nunca hasta ahora y venimos de una sucesión de hechos impensados. La perforación del piso del peronismo nacional, la aparición de fuerzas que rompieron el bipartidismo que era estable en Argentina, esas cosas marcan un escenario diferente. De ahí que tenga lógica la incertidumbre en la que vivimos. Todas las probabilidades indican que vamos a segunda vuelta, no hay muchas posibilidades. Hay algunas fuerzas que piensan en la idea de un triunfo en primera vuelta pero eso es bastante improbable por la forma en que está ordenado nuestro sistema: el requisito de tener más de 40 puntos y exceder en 10 a la siguiente fuerza hace que sea poco probable que tengamos un triunfo de cualquiera en primera vuelta. Después están las encuestas que se difundieron, que ponen algunos favoritos pero son instrumentos limitados a la hora de predecir los resultados, por lo tanto, tenemos un final abierto”.
Milei
“Buena parte del crecimiento de Javier Milei se dio a través de redes sociales, alrededor de un público que, de alguna forma, no consume medios tradicionales y por lo tanto no ve spots televisivos. Esa fue una campaña bastante disruptiva. Todavía no alcanzamos a identificar cuánto porque ocurrió en plataformas a las que la mayoría de los analistas todavía no les prestan suficiente atención, pero hubo sin duda un crecimiento importante. También es cierto que la postura o el discurso político de Milei encontró en estas plataformas una manera de llegar a un público que, de alguna forma, necesitaba, quería, deseaba escuchar lo que dijo, al menos en algunas dimensiones. Hay que destacar y rescatar la estrategia digital de Milei. La de los otros dos candidatos fue más tradiciona. Ahora se utiliza mucho decir que estuvo sobre profesionalizada por el exceso en el uso de los recursos que, teóricamente, generan mejoras en los indicadores propios de las redes sociales. No creo que sea un tema de sobre profesionalización sino que estas plataformas tienen dinámicas muy cambiantes, y tanto el equipo de Unión por la Patria como el de Juntos por el Cambio sobre todo, aplicaron recetas relativamente probadas, con lo cual rápidamente quedaron viejas, obsoletas, y por eso buena parte de su campaña digital se nota como vieja”.
“Son públicas las declaraciones de Javier Milei diciendo que si hubieran tenido mejor estructura de fiscalización hubiesen sacado mejor resultado en las PASO. El impacto de la estructura de movilización de la gente que va a votar, llevarlos y buscarlos, tiene impacto, aunque es relativamente menor. El tema de la fiscalización también tiene un impacto relativamente menor. La clave está en el “relativamente” porque tenemos una elección de tercios pegados. En las PASO, el candidato más votado le sacó, al menos votado, poco menos de 2 puntos y medio de diferencia. Hay preocupación y es correcta, porque en estos escenarios, muy pocos votos pueden hacer la diferencia”.
Llevar votos
“Uno analiza el pasado inmediato de las personas, sobre todo en el conurbano bonaerense, que integran las listas de Milei, y es una cuestión completar listas para una fuerza que prefiere disputar a nivel nacional y en todos los distritos. Uno ve y, objetivamente, son personas que pertenecieron al Frente Renovador y estuvieron en línea con Massa. También es cierto que un buen sector del peronismo nacional apostó en las paso la figura de Milei como una forma de dividir el voto no peronista, y por lo tanto, restarle a Juntos por el Cambio, sin terminar de darse cuenta que buena parte del componente del voto de Milei es uno que, tradicionalmente, era peronista o incluso kirchnerista. Esto pasó en las barriadas más populares del conurbano bonaerense y lo que sucede en espacios donde tradicionalmente ganaban o arrasaban fórmulas protagonizadas o apadrinadas por Cristina Kirchner. Hay un componente importante, sin dudas la preocupación de las fuerzas políticas es de fiscalizar. Ese apoyo que tenían los fiscales de Milei de parte de la estructura del PJ y el massismo no estará porque ahora se transformó en el enemigo a vencer. Esto puede tener también un impacto. No hay que sobre dimensionar ese factor porque no gana ni pierde la elección solo eso”.
El final de Juntos por el Cambio
“Milei ,en su posicionamiento público original de anti casta, sin duda incluía las dos coaliciones grandes: Juntos por el Cambio, que incluye al radicalismo, con lo que construyó una posición desde la cual es muy difícil generar acuerdos o consensos, y esto incluye sin duda al radicalismo. Para colmo de males, el radicalismo a nivel nacional, cuando uno mira los números fríos del poder real, ostenta y ostentará muchísimo más poder que el propio PRO dentro de Juntos por el Cambio. Estamos asistiendo, y dependerá del resultado, a uno de los últimos tramos de la existencia de JXC tal cual lo conocemos. Figuras como la de los gobernadores de Jujuy o Corrientes, o los electos en la zona de Cuyo, y sobre todo el de Santa Fe, se transformarán en actores de peso que tendrán una referencia nacional al menos difusa en el caso que Patricia Bullrich no pase a la segunda vuelta. A esto Massa y el justicialismo lo ven bien y por eso agitan la idea de este cordón democrático al estilo Lula o Macron contra el surgimiento de un candidato tan extremo como parecería ser Milei”.
Qué pasa si no pasan
“Si Massa no pasa al ballotage todos los indicadores económicos se sacudirán. Esto es lo más probable. Salvo una muestra de gran madurez política de parte del gobierno nacional, protagonizado por Massa y quien resulte la fuerza vencedora, de sentarse inmediatamente a consensuar medidas para tranquilizar a esta entelequia de los mercados, empieza un período mucho más complejo para la economía. Durante ese tiempo hay que observar qué pasará con el Ministerio de Economía y con la economía del país”.
“Desde lo político electoral, lo más probable es que ese grupo que acompañó a Massa, el peronismo, quede algún tiempo desorientado. La convicción del peronismo es que entrarán a segunda vuelta, no hay dudas en dirigentes ni militantes, encuestadores ni consultores. Todos lo ven como una probabilidad bastante cierta, con lo que el cimbronazo sería fuerte y sería un electorado, casi un cuarto, que quedaría sin referencia. Eso será muy difícil de conducir. Habrá una crisis de conducción importante en el justicialismo a nivel nacional y hay que ver si puede sobrevivirla y reinventarse, como ocurrió con la Unión Cívica Radical después de 2001 con el gobierno de De La Rúa”.
No quedará nada
“Lo que viene es un ciclo nuevo, necesariamente; los liderazgos y los que fueron históricos de la historia reciente, Macri, Kirchner, encontraron un punto de agotamiento y será imposible crear una épica reinstalación de esos liderazgos. Luego del liderazgo de Macri, ni Rodríguez Larreta ni Bullrich logran sostener ese esquema. Incluso todo su coqueteo con Milei va en esa línea y anticipa una rotura del PRO. Lo mismo sucede en el justicialismo: Massa no es el heredero natural de Cristina, es una cosa que promete e intenta ser distinta. Pasada esta elección, ni en el radicalismo, Juntos, Unión por la Patria o el Frente de Todos quedará lo que está. Las personas son las mismas, los dirigentes siguen estando, los militantes siguen apareciendo, pero lo que viene es una reconfiguración importante. Sin lugar a dudas, cualquiera sea el resultado”.