El Frente y la Intersindical continúan hoy con medidas de fuerzas

El FGE y la Intersindical, en sendas reuniones de delegados, determinaron  paro por 24 horas para la jornada de hoy según modalidad de cada sindicato.

Ambas agrupaciones sindicales, reclaman la revisión de la ayuda extraordinaria considerada como insuficiente, el no pago en municipios, blanqueos de los precarizados y no inclusión de capacitadores de educación del blanqueo.

La Intersindical de Gremios Estatales, realizará además una nueva marcha de protesta aunque no se definió el lugar a donde concurrirán.

Así lo decidió la asamblea de delegados que se reunió en horas de la mañana en la sede de ATE, y anticiparon que las medidas se irán profundizando en tanto el Gobierno no convoque a los gremios a discutir nuevamente la recomposición salarial.

Tambièn la marcha se concentrará en adyacencias al Juzgado Nª 4, donde los sindicalistas Freddy Berdeja, Fernando Acosta y Vìctor Aramayo, deben concurrir a prestar declaración indagatoria en el marco de un proceso iniciado por funcionarios del Gobierno, por una vindicación respecto a dichos que habrían expresados en distintos medios de comunicación.

El Frente de Gremios Estatales en tanto, resolvió paro por 24 horas para, según la modalidad de cada gremio. También se decidió separar del FGE al Sindicato de Peones de Taxis por actuar en connivencia con la titular de la organización Tupac Amaru en la última sesión del Concejo Deliberante capitalino.

La nueva medida de fuerza se decidió ante la falta de respuesta inmediata oficial al reclamo sindical por la insuficiente ayuda complementaria, pero además por la falta de blanqueo de los precarizados de los municipios de Yuto, Caimancito y Libertador, así como la falta de titularización de capacitadores en el área de Educación. El lunes, nuevamente, el Frente volverá a reunirse para analizar el curso de acción a seguir.

Carlos Santillán (SEOM) dijo que se espera que las paritarias anunciadas por el Gobierno sean “abiertas” y que las conversaciones salariales tengan en cuenta la proyección de la inflación y no la depreciación del salario que ya sufren los trabajadores del estado.