"Le pido a EJESA que se compadezca de la gente pobre", crudo testimonio de una usuaria
"Prácticamente no comemos para pagar la luz", relató con desesperación Patricia Gutiérrez, una vecina de Palpalá que padece epilepsia y subsiste con una pensión mínima.
- Tarifazo: Vecina de Palpalá sufre por facturas impagables, retrasándose un mes y padeciendo corte del servicio.
- Testimonio: Denuncia facturas de $71.000 señalando que no tiene ni heladera.
El malestar generalizado de la ciudadanía jujeña con EJESA llegó al punto de que gremios y organizaciones recolectaron más de 11.000 firmas para pedir un alto a los aumentos y que se revea el contrato de concesión a la empresa.
Esta semana, se retomó la campaña de “Iniciativa Popular”, con una nueva junta de firmas en Palpalá.
Crudo testimonio de una usuaria palpaleña
Durante la recolección de posturas, la vecina Patricia Gutiérrez rompió el silencio y relató la desesperante situación económica y de salud que atraviesa junto a su hija de 18 años por los montos desproporcionados del servicio eléctrico.
"Lamentablemente es una situación muy difícil la que estamos viviendo. Prácticamente no comemos por pagarle a EGESA y las cuentas que debemos. Me atrasé una boleta, me cortaron la luz y encima ahora te cobran la reconexión. Nos quedamos en cero antes de mitad de mes", expresó angustiada.
La indignación de Patricia radica en que el consumo facturado no coincide en absoluto con la realidad de su vivienda: "Yo digo ¿por qué me cobran tanto si son injustos? En mi domicilio no tengo ni heladera, ni ventiladores, ni estufas. La última boleta me vino de 71 mil pesos. Es una locura".
Además, la residente expuso una práctica insólita por parte de la empresa prestataria: aseguró tener en su poder boletas emitidas por adelantado correspondientes a los meses de agosto y septiembre, cuando todavía no se transitaron esos períodos del año.
Patricia contó que padece epilepsia y subsiste gracias a una pensión por discapacidad que hoy se licúa por completo entre las tarifas de luz y agua.