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En Jujuy también se celebra el Día Mundial del Teatro

En 1961, el Instituto Internacional del Teatro de la UNESCO decidió organizar una jornada internacional para celebrar una de las más destacadas artes escénicas: la dramaturgia. En nuestra provincia el ámbito teatral es prolífico ya que contamos con una Escuela, un Profesorado de Teatro y una gran cantidad de grupos independientes.

El teatro (palabra que procede del griego theatron que significa 'lugar para contemplar') hace reír, llorar... mueve nuestras emociones y por ello, desde hace más de 50 años tiene su propio día en el calendario. El Instituto Internacional del Teatro instauró el 27 de marzo como Día Mundial del Teatro en 1961.

En su primera celebración en 1962 fue el poeta, dramaturgo y cineasta francés Jean Cocteau quien había sido elegido miembro de la Academia francesa y miembro honorario del Instituto Nacional de Artes y de Letras de Nueva York, quien pronunció el famoso Mensaje Internacional del Día Mundial del Teatro.

La elección de la fecha fue a raíz de que, desde 1954, el 27 de marzo iniciaba la temporada en el Teatro de las Naciones de París, evento con en el que, además, se pretendía lograr una comunión entre países después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, en días de la reconstrucción europea.

El objetivo de declarar un Día Internacional del Teatro era dar a conocer el mundo de las artes escénicas a más personas. Es por eso que, durante esta jornada, se representan innumerables obras, para grandes y chicos, en todo el planeta.

En nuestra provincia la actividad teatral es prolífica, ya que hay una gran cantidad de grupos teatrales independientes, pero también contamos con la Escuela de Teatro Tito Guerra y el Profesorado de Teatro. 

En este día en particular queremos compartir una reflexión de Quelo Basualdo, artista representante del "Movimiento de Teatro del Oprimido" de Jujuy, seleccionado para escribir el texto de Teatro Independiente Jujeño.

 

Día Mundial del Teatro – 27 de Marzo de 2019

"El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para transformarla". Con esta frase de Brecht escrita hace 70 años, pero siempre vigente, y vinculándola con la realidad que hoy nos toca vivir, quería compartir la búsqueda de un Teatro que venga a acompañar luchas donde lo estético y la crudeza de la realidad se junten para aportar a la reflexión, la discusión y la posible transformación.

En esta búsqueda parecería imprescindible la participación en la escena pública, no solo quedarnos en los espacios convencionales del teatro, que también es importante. Ni los teatros quedarse solo en zonas para sectores con acceso a la cultura. Un teatro que se integre a los barrios, a los pueblos, al interior. Que sea parte del pueblo, ofreciéndose así como motor cultural. Y eso, algo de eso, creo que viene sucediendo.

Y en este camino sería importante revisar también las formas de producir, de crear, de organizarnos. Romper con nuestros egos y verticalismos, y lograr un genuino trabajo colectivo, grupal (que tanto nos cuesta); que sea integrador y diverso. Y si logramos ir más allá, vamos por la construcción de redes, movimientos y articulaciones.

En el Teatro, como en la vida misma, pareciera ser que aceptamos como natural que solo algunxs tienen el derecho de expresar y otrxs solo tienen derecho a escuchar. Pues bien, permitámonos pensar que eso puede no ser así, debería no ser así.

Podemos corrernos de nuestro lugar del escenario, desde donde, con las mejores intenciones, hablamos en nombre de otros y otras. Un paso podría ser transferir los medios de producción. Compartiendo las herramientas, brindando los espacios. Y ahí entra en juego la multiplicación, la formación; generar y acompañar procesos de apropiación del teatro y del arte, por quienes nunca se sintieron invitadxs a ser protagonistas y siempre les dieron el rol de merxs espectadorxs

Dentro del teatro, felizmente, vemos como vienen empujando y con firmeza, lxs jóvenes, las identidades disidentes, y sobre todo las mujeres ocupando roles en el que mayoritariamente hay hombres, claro, el teatro no está fuera del sistema patriarcal dominante, ni mucho menos.

Puede ser un camino para dar la Batalla Cultural tan necesaria en este tiempo y en nuestra región, donde a diario nos quieren mostrar supuestos espejos y convencernos que es “la” realidad, y que nos quedemos en casa quietos, quietas; que nada podemos hacer… Es tiempo de ser protagonistas, todos, todas, todxs, sin roles secundarios, sin espectadorxs pasivos. Todxs a la acción, actuando sobre los escenarios y siendo activistas al bajarnos de estos.

En Jujuy lxs teatristas dentro y fuera de los teatros, estamos también encontrándonos para pelearle al ajuste, defendiendo la Ley Nacional del Teatro y exigiendo la puesta en funcionamiento de la Ley Provincial, para garantizar el real y horizontal derecho al acceso a la cultura. Ésta es una búsqueda, un enfoque, desde el Teatro de lxs Oprimidxs, desde el teatro social, político, activista… ¿Poco poético para un texto sobre teatro? Sí, perdón. Un cuerpo cargado de opresión también lo es. Que nuestro camino artístico acompañe la lucha contra las opresiones, por la conquista de derechos, por la liberación plena!

 

¡El teatro está de pie!

 

 

Quelo Basualdo.