Salud | efemérides

Día Mundial Sin Alcohol

Establecido por la Organización Mundial de la Salud, se recuerdan los perjuicios de la ingesta de alcohol.

El consumo excesivo de alcohol lleva consigo y está relacionado con un gran número de trastornos y enfermedades, entre las que se encuentran el daño cerebral, los problemas de memoria y la adicción.

Para conocer un poco más en detalle los riesgos del consumo excesivo de alcohol, les cuento los efectos que provoca el mismo, en nuestro organismo:

El cuerpo de deshidrata: el alcohol inhibe a una hormona llamada “antidiurética” (ADH), la cual es la encargada de que nuestros riñones capten de nuevo el agua que están empleando en la filtración, esto provoca que orinemos más y con mayor frecuencia y el cuerpo pierda más agua.

Efectos en el cerebro: el alcohol es un depresor del sistema nervioso, su consumo afecta gradualmente las funciones cerebrales, en primer lugar, a las emociones (cambios súbitos de humor), los procesos de pensamiento y el juicio. Si continúa la ingesta de alcohol se altera el control motor, produciendo mala pronunciación al hablar, reacciones más lentas y pérdida del equilibrio.

En la circulación: aumenta la actividad cardíaca, produce palpitaciones, aumenta la presión, debilita la musculatura del corazón y su capacidad de bombear sangre.

En el estómago: irrita la mucosa del estómago, pudiendo provocar una gastritis o ulcera, según la gravedad.

En el hígado: irrita e inflama las células hepáticas pudiendo provocar una hepatitis alcohólica, sobrecarga la función de desintoxicación que realiza el hígado y puede producir insuficiencias, hígado graso, y si evoluciona aún más, una cirrosis.

Debilita el sistema inmunológico, debido a que produce una disminución de glóbulos blancos.

Aumento de peso: cada gramo de alcohol aporta 7 calorías, consideradas vacías, es decir no aportan nutrientes al organismo, solo calorías