10 de Octubre: Día Nacional de la Danza
Los artistas: Antonio Zambrana, Norma Fontenla, José Neglia, Carlos Schiafino, Margarita Fernández, Carlos Santamarina, Rubén Stanga, Sara Bochousky, Marta Raspanti, perdieron la vida en un vuelo a Trelew, provincia de Chubut, para presentarse en el Teatro Español de esa ciudad, pero la nave tuvo una falla en uno de sus motores momentos después de despegar de Aeroparque lo que hizo precipitar al avión en aguas del Río de la Plata.
Es de destacar que este grupo de bailarines habían alcanzado un grado de perfección y una popularidad nunca antes visto, empujando a la actividad en sí a la primera plana de todos los medios, con sus dos máximas figuras Norma Fontenla (La Esc. Superior de Danzas de Jujuy lleva su nombre) y José Neglia, así por todo esto y mucho más será que se los recordará cada 10 de octubre honrando el Día Nacional de la Danza.
Un año después de la tragedia se levantó un monumento en la esquina de Tucumán y Libertad de la Plaza Lavalle en la ciudad de Buenos Aires, que representa a la pareja antes mencionada, con una placa que reza lo siguiente:
Por aquí, tantas veces, pasamos.
Nos detuvimos a envolvernos de luz.
A bañarnos en el color de las frondas
a recomponer, en movimiento y en gestos,
la constante maravilla de la creación
y aquí queremos permanecer
bajo este cielo,
estos árboles.
Y esta intensidad
que no nos olvidan
Y que no olvidamos.
Norma Fontenla (28/6/30 – 10/10/71)
Estudió en el Conservatorio Nacional de Música y Arte Escénico y en la Escuela de Baile del Teatro Colón. Luego de ocupar varios cargos, llegó a primera bailarina del Cuerpo de Baile Estable del Teatro Colón, fue dirigida por coreógrafos de fama mundial y fue considerada etoile por sus numerosos admiradores y públicos extranjeros.
Se incorporó como etoile al Ballet de Río de Janeiro y con esa compañía realizó una gira por Europa, también con presentaciones en la televisión europea. Como primera bailarina del Teatro Colón se destacó en los principales roles de “Choreartium”, sobre temas de Brahms; “Sílfides”, de Chopin; “Giselle”, de Adam; “Coppelia”, de Delibes y la Odette de “El lago de los Cisnes”, de Tchaikowsky. Realizó exitosas presentaciones en varias ciudades europeas.
Alcanzó gran reconocimiento después de haber acompañado, en 1967, a Margot Fonteyn y a Rudolph Nureyev en “Giselle”. Al año siguiente participó en el Festival Mundial de la Danza de París y ganó el premio a “La mejor bailarina argentina” que le otorgó la revista “Opus”.En 1969 inauguró la temporada oficial del Teatro Municipal de Santiago de Chile como artista invitada. A partir de 1970, al frente de un ballet de cámara, realizó numerosas giras por el interior del país.
En 1971 Nureyev la eligió para compartir en el Teatro Colón los papeles principales de su ballet “Cascanueces”, de Tchaikowsky. Hasta poco antes de morir realizó exitosos recitales de danza y presentaciones por televisión junto con Nureyev y José Neglia. Fue quizás la única bailarina que abarcó un repertorio tan amplio como disímil.