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“Hay que formar mejor a los docentes y evaluarlos”

Así lo afirmó la directora del Instituto Nacional de Evaluación de la Calidad y Equidad Educativa, Elena Duro, en el marco del Consejo Federal de Educación que se realiza en Jujuy hasta este viernes. Además aseguró que la evaluación cumple un “rol clave” en la educación.

La evaluación educativa actualmente está en el centro de la escena y del debate global. Es innegable el rol clave que tienen los procesos evaluativos para la gestión educativa y para todo proceso que involucra toma de decisiones.

Sin embargo, así como se reconoce su potencial valor, es  un campo polémico y puede provocar efectos no deseados que hay que prevenir y evitar. Es frecuente ver en sistemas educativos distintos modelos de políticas de evaluación integral con diferente  nivel  de  impacto  en  escuelas  y  estudiantes.
 
En  general  sus  resultados  están íntimamente  relacionados con los niveles  de  consenso  en  torno  a  los fines establecidos, el involucramiento de los actores, con la difusión de la información y sus usos, y, aunque parezca una obviedad, con la relación que se establezca entre esta actividad y la toma de decisiones de política educativa.

En este sentido, a la evaluación hay que concebirla como una actividad que brinda un servicio a los tomadores de decisiones y a los involucrados en el proceso educativo y no a la inversa. La retroalimentación y el modo en que se comunica a los usuarios de los resultados de evaluaciones es una condición indispensable en pos de generar compromiso para el cambio.

En el marco del Consejo Federal de educación que se realiza en Jujuy entre hoy y mañana, la directora del Instituto Nacional de Evaluación de la Calidad y Equidad Educativa, Elena Duro, manifestó a Radio 2 que “voy a ser la próxima directora del Instituto Nacional de Evaluación de la Calidad y Equidad Educativa, es un pedido que me hizo el ministro Esteban Bullrich en diciembre y muy felizmente asumí este desafío, en primer lugar porque creo que hay que reinstalar una cultura educativa en todas las políticas públicas en general y en la comunidad educativa y en las políticas educativas en particular”.

“Creo que hay que volverse a amigar con los datos, a amigarse con información, a amigarse con tomar decisiones en base a evidencia porque los magros logros de aprendizaje de los chicos y de las chicas de nuestro país así nos lo exigen. Uno puede tener un montón de percepciones, de subjetividades, de sensaciones, pero cuando el dato puro y duro nos refleja tan bajos niveles de logro de aprendizaje o de conocimientos básicos son alertas a las cuales ya no podemos seguir dándoles la espalda”, dijo.

Además, Duro recalcó que “hay que priorizar y focalizar las políticas, creo que hay que hablar de inclusión y calidad como dos caras de un mismo derecho, no hay inclusión sin aprendizajes y esto creo que lo hemos aprendido. Cuando empleemos un chico sin darle una oferta de calidad y sin garantizarle aprendizaje, que es nuestra misión como Estado, este chico se va, se pierde, la secundaria no le resulta tan pertinente ni tan desafiante”.

“Reconocemos que hay que formar mejor a los profesores y que hay que utilizar la evaluación como una herramienta de inclusión y de cambio continuo. Se va a trabajar fuertemente en una política de formación docente continua, tomando en cuenta lo hecho, se va a trabajar en una política de formación que apoye mucho esta metodología y de mejores prácticas de enseñanza para que todos los chicos puedan aprender”, señaló.

La referente de la evaluación educativa indicó además que “la primera lectura que tenemos que hacer es que esto no es nuevo, estos datos nos deberían asombrar si las políticas hubieran estado dirigidas a mejorar los aprendizajes de los estudiantes, creo que hubo muchas políticas muy positivas y hubo una lucha y una persistencia en promover acertadamente políticas de inclusión, pero creo que a esas políticas les faltó en simultáneo mirar con un ojo muy especial la dimensión de la calidad de los aprendizajes”.

“Entonces, cuando los chicos terminan repitiendo o fracasando, todo lo que hicieron por incluir terminan siendo esfuerzos vanos porque estos chicos se pierden de toda la educación formal, lo que implica cursar un trayecto educativo con su grupo de pares aprendiendo, motivado, etc.”

“Hay muchos indicios además que nos indican qué cosas hacer desde las políticas educativas para informar esta realidad de malos resultados: una de ellas es la formación docente; y otro conjunto de ellas es el clima de aprendizaje, el vínculo con la familia, el clima institucional, la formación de los profesores, una escuela que les dé más autonomía progresiva, una escuela que agrupe por áreas, por zonas de interés. Esto va a llevar tiempo porque sabemos que son decisiones que hay que hacer en forma conceptuada, pero yo creo que urgen medidas que tomar para revertir esta situación de la que, sin dudas, vamos a salir”, sostuvo.