Jujuy | EDUCACION |

Dura acusación de Calsina al fellnerismo

La ministra de educación aseguró que la creación de los institutos para terminar el secundario en tres años fue un negocio que surgió de un acuerdo entre el anterior gobierno y los gremios, a cambio de una cuota y subsidios. Ratificó su cierre.

Los Centros de Educación Integral de Jóvenes y Adultos (CEIJA) fueron una herencia que el actual gobierno recibió del fellnerismo.

Estas instituciones fueron acusadas largamente de cometer irregularidades, gozando de impunidad por parte del poder político: según el gobierno actual sus “auspiciantes” eran nada menos que funcionarios de primer nivel de la gestión fellnerista e integrantes de los sindicatos. Hace un par de semanas finalmente se decretó su cierre. 

Sin embargo, esta medida, adoptada por el ministerio de educación a cargo de Isolda Calsina, estuvo muy cerca de generar un nuevo escándalo político para el gobierno, a raíz de una protesta que fue desalojada por la policía en el frente de Casa de Gobierno, y que terminó con una concejal del Frente de Izquierda detenida. 

El problema fue que su abrupto cierre terminó perjudicando a estudiantes que de buena fe se habían inscripto en estas instituciones con el objetivo de terminar sus estudios. Otros aún reclaman sus títulos tras haber egresado.

También docentes en la búsqueda de ofertas laborales habían accedido a prestar sus servicios en estas instituciones con buenas intenciones, y terminaron perdiendo sus trabajos. 

El gobierno ofrece hoy respuestas a unos y otros, prometiendo el cobijo en colegios insertos en el sistema educativo. 

En ese marco, la ministra Calsina defendió la medida y apuntó directamente, con nombres propios, a funcionarios del gobierno de Eduardo Fellner. “No cabía duda (de que era un negocio), el gobierno anterior no sólo reconocía una ayuda económica para pagar los sueldos docentes, además pagaba porteros y mucho personal, y no había proporción entre la cantidad de alumnos y los cargos que se pagaban; además de ello se cobraba una cuota de 1.500 pesos aproximadamente”, explicó. 

La funcionaria actual mencionó irregularidades serias: en La Quiaca, uno de los CEIJA funcionaba en la casa de un docente, titular de la institución. Se trata, según el relato de la ministra, del profesor Lino Castro, a quien denunciaron por haberse negado a entregar los legajos de los alumnos. 

“Hay más de medio centenar de chicos que ya se han inscripto y los estamos reubicando, tenemos bancos en todos lados, les garantizamos la tranquilidad, pueden rendir, el objetivo es que todos tengan escuelas de calidad; lo demás correrá por cuenta de la institución que quiera ordenarse”, aseguró la ministra Calsina.

La ministra apuntó contra los dirigentes Iván Mendoza y Felipe Quiroga, ex integrantes de la comisión directiva de CEDEMS, a quienes vinculó con el ex jefe de gabinete de Eduardo Fellner, Armando Berruezo, quien les habría garantizado impunidad desde el poder político. 

“Era una máquina de generar recursos para los gremios, todos eran parte de la misma conducción”, afirmó Calsina.

 

 

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