Calsina deberá enfrentar el fracaso en Educación, con poder político
El devastado Ministerio de Educación es hoy una bomba de tiempo para todo el sistema educativo y se encuadra en un variado menú de problemas coyunturales de la provincia que deja el gobernador Eduardo Fellner para la próxima gestión.
Para la futura Ministra de Educación, el desafío será quebrar el sistema perverso que ha venido degradando a la educación pública en la provincia y que ha sido tomada por el famoso relato kirchnerista.
Frente a esta enorme responsabilidad, tendrá dos opciones: seguir administrando el fracaso con remiendo o enfrentar, con poder político, las causas de ese fracaso.
Calsina, seguramente de ninguna manera viene a administrar el fracaso ni a poner remiendo. Seguramente acompañará la revolución educativa que impulsa el Ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich.
Pero a nivel local, va a necesitar poder político para enfrentar las causas de este fracaso en la educación provincial y luego impulsar las reformas que hagan falta, como reglamentar la Ley de Educación aprobada hace dos años atrás o promover una nueva legislación.
Calsina deberá emprender un camino difícil, que será el de trascender esta mecánica de la decadencia que instaló el régimen de los kirchneristas Fellner-Jenefes con su demagogia y que tanto daño hizo a la sociedad.
Florencia Gelmetti es la responsable del fracaso de la educación en la provincia junto a otros personajes y a título de despedida armó un relato, que a esta altura del partido no se lo cree nadie. Pero también es víctima de las operaciones del jefe de gabinete Armando Berruezo, que es el recaudador de Fellner en todos los Ministerios.
Florencia Gelmetti, con poca experiencia política se transformó en víctima del cajero del gobernador. Pero no puede zafar de los resultados patéticos de la educación, indisciplina, fracaso abandono escolar, sobre todo en el sector secundario.
El nuevo gobierno también deberá rejerarquizar económicamente al sector o al trabajador docente, con retribuciones a nivel de técnicos o funcionarios de jerarquía y devolverle la dignidad perdida a los maestros con vocación.
Está claro que el derecho a huelga no puede estar por encima del derecho constitucional a la educación. Esto no se respetó en estos años y esta realidad se plasma en muchos países del mundo, en Europa y en América Latina.
Calsina deberá agendar de los temas que tienen que ver con la nueva curricula, la estrategia para terminar con los efectos de la corruptela de nombramientos injustos, falsas licencias, que impactan directamente en el presupuesto.
Hay que empezar por gestionar como corresponde y además hacer el trabajo sucio en el ministerio que impactará directamente en el presupuesto y podría ofrecer las compensaciones en este marco de la rejerarquización docente.
La crisis en la educación provincial no la arreglará la ministra sola, se necesita una gran movilización de todos los sectores, del gobierno, empresarios, educadores, sindicalistas de alumnos y padres para revertir esta amenaza al futuro de la provincia.
La educación es clave para el desarrollo productivo y creativo de una sociedad. Además, el poder económico depende del progreso educativo, se necesitan jóvenes preparados para el desafío que se viene.
Una sociedad bien educada es una sociedad con prosperidad. Hay un desafío muy grande y para hacer las reformas que quiere y tiene en mente Calsina, necesita estar acompañada o dotada del poder político suficiente para poder impulsarlo.