APAER apadrina a escuelas rurales con un interesante proyecto
Actualmente, el proyecto abarca el padrinazgo de más de dos mil escuelas, además cuenta con más de 500 programas de becas y otras acciones que contribuyen al crecimiento de la educación.
Para recibir los beneficios de estas ONG, solo se necesita hace contacto con la entidad. Ellos se encargan de buscar los padrinos, hacer llegar las donaciones y de hacer realidad los proyectos.
Si bien la sede está en provincia de Buenos Aires, en Jujuy son varias las instituciones beneficiadas. Actualmente en un establecimiento rural de Tilcara se construye un invernadero; pero además se contribuyó para construir muchos establecimientos educativos en todo el país.
“En la zona rural los maestros son algo más que maestros; no solamente enseñan, sino también cuidan, protegen, alimentan, están en los problemas de salud. La escuela rural es una entidad mucha más amplia de lo que uno considera como escuela” afirma Silvia Treglia, una de las voluntarias que llevan a cabo esta difícil misión de apadrinar escuelas rurales.
El acompañamiento que hacen desde la ONG, es solo para escuelas rurales, porque allí se evidencia mucho más las necesidades de una comunidad educativa. “A nosotros llega gente de muy buena voluntad que está interesada en tratar de ayudar una escuelita con envío periódico de recursos o donaciones con lo que pueda juntar y de lo que pueda necesitar la escuela”.
Aclaró que la entidad solo es el nexo entre el establecimiento educativo y el padrino. “Pero como asociación tenemos distintas formas de ayudar a través de donantes que conseguimos, que es a través de un programa de beca. Este año tenemos aproximadamente 545 becas dadas. Algunas son para Jujuy par que los chicos puedan seguir la secundaria y así quieren seguir un terciario o la universidad lo vamos a seguir acompañando”.
Es importante que los directivos o maestros de las escuelas rurales, sepan que “las escuelas tienen que llegar a nosotros”, apuntó. “No salimos a buscar escuelas. Después de tantos años ya las escuelas conocen el camino hacia notros”.
Reconoció que con Jujuy cuesta mucho integrar a las escuelas. “Muchas están muy alejadas, no tienen acceso a los medios nacionales y esta vía espero sea un camino para que se animen a llegar a nosotros”.
Cuando los maestros rurales hacen contacto con la ONG, se les manda una encuesta para que la escuela llene, “después cuando el padrino viene a buscar la escuelita, lo va a leer junto a la carta del maestro. Esto lo va a llevar a tratar de ayudarlo” apunto Silvia.
Una escuela de Jujuy ya recibe beneficios directos. “Estamos haciendo un invernadero por intermedio de una maestra que está en contacto con nosotros. Es la escuela N° 196 de Loma Larga, con una historia maravillosa. Tiene los padrinos, hicimos otros proyectos, y la maestra nos cuenta que el viaje de ella es de 11 horas a lomo de mula”.
Se trata de una escuela albergue, en el departamento de Tilcara, “los chicos duermen allí y tiene problema para darle de comer, porque las verduras que puede llevar del pueblo cuando ella sube cada 15 días, le llegan cocinadas, por el calor o el frío del viaje. Nos pidió un invernadero, ya se está haciendo. Para nosotros es una alegría que esa escuelita tan remota y alejada, los chicos puedan cultivar y comer su verdura fresquita”.
En esta ONG, todo se hace con el corazón, “tenemos 3000 escuelas, hemos hecho en todos estos años casi 454 escuelas a nueva. Esto es una oficina, donde trabajamos cinco empleados y somos más de 30 voluntarios que están con nosotros, todos mayores que disponen del tiempo para venir. Lo hacemos a pulmón y a corazón pero lo hacemos porque también tenemos la repuesta y el compromiso de los maestros” contó Treglia.
También destacó que cuando hacen escuelas, jamás se invierte en mano de obra, “las escuelas las realizan el maestro que se pone al hombro el proyecto; el dinero se lo giramos al maestro quien es el que maneja las cuentas y las hace la comunidad. Nosotros trabajamos con el compromiso de las comunidades, por eso hacemos talleres. Hicimos varias panaderías, para que las escuelas puedan tener con la ayuda de las mamás y su trabajo, el pan en su escuela y no tengan que gastar”.
La mayoría de los padrinos es gente común, hay varios son grupos de trabajo o de un club, “no son muchas empresas las que apadrinan”.