Llegamos a Diciembre
Desde esta tierra caribeña frente al mar, en República Dominicana, crisol de lo español, lo indígena y la negritud, armonioso de cielo y mar, de pájaros, plantas y flores, recibimos diciembre, el último mes del año. Un mes pleno de simbolismos por las conmemoraciones significativas que guarda en sus días.
Desde marzo hemos caminado por el tiempo de Jujuy al Momento, hemos sorteado escollos, nos hemos enamorado cada vez más de las letras y de diferentes acontecimientos culturales que redimen lo negativo.
Seguimos tejiendo las hebras luminosas de la vida que están aquí y más allá de los mares y montañas. El cielo es el mismo, diáfano desde las ramas de palmeras, celeste desde las cumbres de los cerros. Y seguimos conociendo gente que cuando habla canta, que sonríe, que nos dice: la mirada no se cobra, para incitarnos a la contemplación de sus artesanías. Porque nada hay más importante que la gente que nos mira y sabe comunicarse e inicia lazos de fraternidad.
Una palabra nos trae el poema, el texto, que tocan la emoción. Una palabra, a veces, constituye la medida justa de la belleza, del encuentro o del desencuentro, de la esperanza o del amor. En una palabra, la magia del decir.
Y en estos últimos días del año, queremos rever proyectos, difundir artistas, transitar nuevas quimeras, escuchar/nos los latidos del corazón para mirar con nuevos ojos y registrar las destellos de la travesía. Llegará Navidad, y los creyentes con su fe recrearán la llegada del Niño Dios. Luego, Año Nuevo, y los hombres de buena voluntad resguardarán la esperanza.
¡Querido lectores, gocemos de los últimos días de diciembre, esperemos optimistas el año nuevo, mientras tanto, sigamos buceando encuentros!
Susana Quiroga