Economía

Ljunberg: Se desendeuda el país pero no la gente

En el discurso de la presidenta Cristina Fernández, se obvió hablar de la inflación y muchos otros temas. El economista Juan Gilberto Ljunberg, mostró las falencias de una economía centralizada y que “promueve el endeudamiento de la gente”.

“Hubo recursos, pero también se refleja la presión tributaria en la población; el país tiene un déficit de 6 puntos respecto al producto bruto porque aumentó el gasto; aquí hay un problema no de falta de recursos, de cómo se gasta; los organismos de control tienen muy poco poder; se ha obviado totalmente hablar de inflación;  está bien desendeudar al país, pero se está endeudando a la gente; no hizo mención si va a cumplir con la ley de coparticipación”, fue la primera reflexión de reconocido economista jujeño en diálogo con Radio 2.

En ese análisis, destacó la enorme cantidad de recursos que hay en la Argentina, pero resaltó que paradójicamente hay un déficit producido por la alta tasa de subsidios y la falta de control.

“Desde el punto de vista del Estado, tanto nacional como provincial, estos años han sido de muchos recursos y se refleja en la presión tributaria que tiene la población. Los que pagan impuesto están pagando el 40% de sus ingresos en impuestos. Particularmente se nota en los asalariados que entran en el ejido del Impuesto a las Ganancias y por lo tanto el Estado nacional y provincial tiene muchos recursos”, analizó al responder a la presidenta en cuanto a la enorme cantidad de recursos que hay en el país.

Ljunberg planteó también que el problema además es cómo se gasta el dinero. “Tal es así que con esta enorme cantidad de recursos, hoy tiene déficit, de cerca de 6 puntos del producto bruto, porque el gasto aumentó enormemente. Uno se pregunta en qué y por qué y allí hay para afilar la punta al lápiz. Está el famoso subsidio económico, que consume una enorme cantidad de recursos, el déficit energético por la falta de producción de gas y petróleo, que obliga importar y, eso significa que el Estado deba salir a comprar y gastar esos recursos muy importantes”.

El economista consideró que no hay un problema de falta de recursos, sino de la asignación, de cómo se gastan esos recursos. “Los mecanismos de control en la Argentina y en Jujuy son muy lábiles, son muy flojos. Los organismos de control tienen muy poco poder, no pueden en el caso que lo quieran ejercer. El caso de la Auditoría General de la Nación o en Jujuy el Tribunal de Cuentas, que es una estructura anacrónica, obsoleta que debió ser transformada hace muchos años, pero que siempre va detrás de los acontecimientos”.

Calificó como verdad una verdad a media, la cantidad de recursos transferidos a las provincias. “Es el Gobierno que más recursos envió a las provincias, decía la presidenta. Esa afirmación es una verdad a medias y como toda verdad a medias, no es cierta. El volumen nominal de recursos efectivamente es mayor que siempre, porque hemos tenido una inflación enorme, sobre todos en los últimos seis o siete años y eso hace que los valores nominales de los montos, son superiores o enormes. Pero cuando uno ve qué proporción de los recursos totales va a las provincias, esta afirmación es una absoluta mentira”.

El ex ministro de Economía de la provincia agregó: “Claramente evidencia que ni siquiera está respetando el margen actual de la Ley de Coparticipación que dice que el 33% de los recursos deben ir a la provincia y debemos andar en un 26 o 27%”, aclaró.  Con lo cual esa afirmación no es cierta, es una forma de decir, una verdad que implica una mentira porque está disfrazada por la inflación. Pero en realidad las provincias en términos porcentuales,  están recibiendo mucho menos que lo que les corresponde, sin hablar de la nueva ley que duerme el sueño de los justos desde el año 1994”.

En general, sostuvo que la presidenta “se dedicó hablar de los temas y mostrar los elementos que pueden ser favorables en su gestión, lo cual no está mal, pero también debió haber hablado de los problemas que tenemos y decir cómo los va a resolver en los últimos meses de su gestión”.

Pero en su discurso, “Cristina Fernández tampoco habló de inflación, ni de la enorme presión tributaria de los trabajadores y las empresas, que sienten más los trabajadores a través de este Impuesto a las Ganancias. Desde el punto de vista nominal, pueden decir que algunas paritarias han igualado a la inflación; todavía es discutible, pero cuando no se mira el salario que ganó, sino el que cobró cuando le descontaron el impuesto a la ganancia, es una absoluta mentira”.

Esta situación genera  una pérdida del poder adquisitivo y se refleja en la caída del nivel de consumo, puntualizó. “Se refleja a pesar de los planes de crédito con los cuales el Gobierno quiere impulsar,  contradiciendo su propia filosofía, que ha sido desendeudar al país. Se  está endeudando a la gente con lo cual estamos mal, porque si es malo endeudarse a nivel país,  también es malo que la gente se endeude y lo que están haciendo es eso, sino basta mirar los bancos y financieras para ver la enorme cola de gente, para sacar sus préstamos, para renovarlos, porque no les alcanza su salario. De estos problemas esenciales no hizo mención desde el punto de vista económico”.

Finalmente, Juan Ljunberg recalcó que tampoco hizo mención de si va a cumplir con la Ley de Coparticipación, “porque está fundada en esa mentira anterior, que como nunca se transfirió recursos a las provincias, pero en  términos porcentuales no es cierto”.