El Índice de Clima de Negocios volvió a caer en el tercer trimestre de 2013
Luego de dos períodos de descenso consecutivo, se registra un leve crecimiento (1%). Sin embargo, en el acumulado del año descendió un 9% y el comportamiento se mantiene por debajo de la tendencia.
El Índice de Clima de Negocios (ICN) se mantiene en niveles que indican bajos incentivos para la inversión por parte del sector privado. En términos anuales, la caída fue de un 3,3%, acumulando 10 trimestres consecutivos de variación negativa.
Respecto a la comparación trimestral, luego de dos períodos de descenso consecutivo, se registra un leve crecimiento (1%). Sin embargo, en el acumulado del año descendió un 9% y el comportamiento se mantiene por debajo de la tendencia desde el cuarto trimestre de 2012.
Las empresas enfrentarán un escenario de bajo crecimiento con alta inflación, que mantendrá la rentabilidad en los bajos niveles actuales.
La incertidumbre permanecerá elevada debido a que se observa un comportamiento creciente del déficit fiscal, con emisión monetaria en un contexto de pérdidas de reservas. La evolución de estas variables -del modo en que se vienen desarrollando- difícilmente sea sostenible en el tiempo.
La dinámica del clima de negocios comenzará a definirse según las decisiones que tomen las autoridades económicas, luego de las elecciones legislativas, específicamente sobre si se modera o se profundizan los comportamientos actuales y los controles sobre otras variables clave de la economía como por ejemplo precios, tipo de cambio, importaciones y tasas de interés. De no producirse cambios significativos, el ICN se mantendrá en los bajos niveles actuales.
Es muy importante el deterioro del resultado fiscal en los tres últimos años. El déficit primario consolidado en 2011 fue de 1,4%, en 2012 se ubicó en alrededor de 2% y este año cerraría en torno al 3%. En los primeros 9 meses del año la caída de las reservas fue de U$$8.600 millones y desde el año 2011 se registra una pérdida acumulada de 17.000 millones en un contexto de fuerte crecimiento de la cantidad de dinero. En septiembre de este año, el circulante en poder del público creció 28%, 35% en el 2011 y 38% en el 2012.
El ICN es un indicador macroeconómico, no una encuesta. Mide y cuantifica un conjunto de variables que, combinadas entre sí, representan las condiciones que facilitan o complican la actividad empresarial e impactan, en consecuencia, en la toma de decisiones de inversión productiva y definen el nivel de actividad económica. Es eficaz, por cuanto se anticipa al comportamiento de ambas situaciones, tanto a la baja como a las recuperaciones. Se compone de dos subíndices que miden: a) la Rentabilidad Empresarial (IRE), reflejo de las condiciones presentes y b) el Clima Esperado (ICE), indicando percepciones de la situación futura.

