Aniversario de la CTJL: “La humildad levantará a la Cooperativa"
CTJL cumplió 44 años, sostiene la responsabilidad de ser la principal acopiadora nacional, es el motor que sustenta millares de puestos de trabajo y es la base de las economías de más de dos mil productores asociados.
Un 9 de febrero del año 1969 fue fundada la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy Ltda., la iniciativa fue la repuesta que dieron los productores tabacaleros de aquellos años, quienes al verse condicionados por el proceder del mercado oligopsonio, generaron una alternativa solidaria que permitió desde ese entonces mejorar la comercialización de la producción.
La herramienta que aquella generación gestó resultó en un emprendimiento solidario de éxito internacional, así Jujuy se convirtió en la principal acopiadora, procesadora y exportadora de Tabaco Flue Cured Virginia del país.
La cooperativa llegó a contar con más de 2200 asociados, quienes encontraron en el órgano comercial una extensión de sus familias, ya que la contención, integración al sistema comercial y defensa de intereses comunes fueron las banderas históricas de la Institución.
Tras 44 años de cultura asociativa y solidaria, en la última etapa asoman medidas caprichosas que atentan contra el sistema cooperativo y la historia de la misma. En este aniversario es oportuno colaborar con humildad en el repaso de los principios y valores de la empresa cooperativa regulada por la ley 20337, la lectura será de significativa importancia, ya que la falta de información y la ausencia de la educación cooperativa es el talón de Aquiles de la Institución.
Hay principios y valores rectores, que toda gestión debe tener como norte para permanecer como cooperativa, ya que de lo contrario el órgano de aplicación intervendrá la Institución para restituir los objetivos que le dieron sentido de ser.
Las cooperativas se basan en los valores de ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad. Siguiendo la tradición de sus fundadores, los miembros de las cooperativas creen en los valores éticos de honestidad, transparencia, responsabilidad social y preocupación por los demás.
1er. Principio: Membresía abierta y voluntaria. Las cooperativas son organizaciones voluntarias abiertas para todas aquellas personas dispuestas a utilizar sus servicios y dispuestas a aceptar las responsabilidades que conlleva la membresía sin discriminación de género, raza, clase social, posición política o religiosa. El reciente pedido de reforma en los estatutos de la CTJL de fijar límites a la participación, contradice este principio.
2º Principio: Control democrático de los miembros. Las cooperativas son organizaciones democráticas controladas por sus miembros, quiénes participan activamente en la definición de políticas y en la toma de decisiones. Los hombres y mujeres elegidos para representar a su cooperativa responden ante los miembros. Pero fijar condicionamientos económicos sustanciales como se pretende en la reforma, representa la instauración de privilegios.
3er. Principio: Participación económica de los miembros. Los miembros contribuyen de manera equitativa y controlan de manera democrática el capital de la cooperativa. Por lo menos una parte de ese capital es propiedad común de la cooperativa. Usualmente reciben una compensación limitada, si es que la hay, sobre el capital suscrito como condición de membrecía. Los miembros asignan excedentes para cualquiera de los siguientes propósitos: el desarrollo de la cooperativa mediante la posible creación de reservas, de las cuales al menos una parte debe ser indivisible; los beneficios para los miembros en proporción con sus transacciones con la cooperativa y el apoyo a otras actividades, según lo apruebe la membrecía. Es decir que una Cooperativa no persigue el lucro, ni la generación de utilidades para grupos de la misma, solo esta avocada al beneficio de todos los asociados, debiendo en consecuencia establecer mecanismos que permitan cumplir esos objetivos, para ellos debe bregar por la protección de los productores en riesgo, generalmente los pequeños dado su menor escala de producción, contrario a fomentar su exclusión.
4º Principio: Autonomía e independencia. Las cooperativas son organizaciones autónomas de ayuda mutua controladas por sus miembros. Si entran en acuerdos con otras organizaciones (incluyendo gobiernos) o tienen capital de fuentes externas, lo realizan en términos que aseguren el control democrático por parte de sus miembros y mantengan la autonomía. En esta oportunidad cooperativa esta perdiendo toda su autonomía, las injerencias del poder político condicionan todo su desempeño en la actualidad, por lo que se hace imprescindible recuperar autonomía. La CTJL ni siquiera tiene voz, no propone, solo obedece.
5º Principio: Educación, entrenamiento e información.Las cooperativas brindan educación y entrenamiento a sus miembros (Los asociados), a sus dirigentes electos, gerentes y empleados, de tal forma que contribuyan eficazmente al desarrollo de sus cooperativas. Las cooperativas informan al público en general -particularmente a jóvenes y creadores de opinión- acerca de la naturaleza y beneficios del cooperativismo. En esta parte de la vida Institucional la falta de educación cooperativa y capacitación de nuevos dirigentes comprometen el futuro cooperativo.
6º Principio: Cooperación entre cooperativas. Las cooperativas sirven a sus miembros más eficazmente y fortalecen el movimiento cooperativo. Trabajando de manera conjunta por medio de estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales. Cooperativa deberá replantear las empresas satélites que ha creado en torno a la actividad, ya que debe haber un compromiso de que las mismas sean cooperativas, donde el lucro no sea el eje de la actividad, sino el beneficio de la mayor cantidad posible de productores.
7º Principio: Compromiso con la comunidad. La cooperativa trabaja para el desarrollo sostenible de su comunidad por medio de políticas aceptadas por sus miembros, las cuales siempre deben tender a mejorar la calidad de vida de todos los asociados, sin decidir por medidas que se conviertan en ventajas para algunos, menos aún pueden comprometer el nivel de empleo del entorno.
Sin duda, la CTJ ha dado a Jujuy una puerta para el desarrollo, ha permitido la realización de miles de sueños familiares y comunitarios, se ha convertido en la columna vertebral y ejemplo de distribución de la riqueza; méritos que debe mantenerlos porque esa es su responsabilidad como cooperativa, ya que no es una SA, es una asociación solidaria de jujeños comprometidos con el prójimo, condición que requiere humildad, colaboración y humanidad y desde luego el reconocimiento a esa entrega por parte de todos los que nos beneficiamos del derrame de sus esfuerzos.

