Altos costos y presión fiscal elevada preocupan al sector empresario
La desaceleración en la economía encendió una alarma por la posibilidad de que empresas de distintos rubros en todo el país, avancen en la reducción de personal.
El efecto “positivo” que había provocado la devaluación de enero en el sector productivo, aliviando los costos de producción, se vio superado rápidamente por el incremento de los precios, según lo que afirman actores destacados de la producción en la región.
En este sentido se manifestó el propietario de la fábrica jujeña “Dulces Otitos”, Alberto Galli, quien recibió el pasado miércoles la visita de la Ministra de Industria de la Nación, Débora Giorgi, en sus instalaciones.
Galli aseguró haber advertido preocupación en la funcionaria nacional por la caída de las ventas en la industria de autopartes, que tiene a Brasil como principal destino. “La ministra está muy involucrada en tratar de que las exportaciones argentinas en materia de autopartes se reanuden porque Brasil ya ha dejado de consumir en la forma en que lo estaba haciendo, y el consumo interno no da como para sostener estas industrias”, señaló el empresario.
Esta situación se da un contexto donde se conocen algunas señales provenientes desde el sector productivo, tendientes a reducir personal producto de la caída en la actividad.
“Es preocupante cuando las empresas empiezan a pensar en tomar determinaciones de este tipo, porque inciden en todos los ámbitos”, consideró Galli, explicando que “estos rumores tienen como base síntomas de bajo
consumo o baja demanda”.
El empresario sostuvo: Hay una gran presión fiscal; creo que se va muy encima de la gente que está apostando, trabajando y dando mano de obra, mientras hay muchas actividades que no tributan lo que debe ser. Deberíamos bajar un poco la presión fiscal para aquellos que hacen el esfuerzo”.
Buscando posibles razones de este escenario, apuntó al proceso de paritarias que muchos rubros aún no definen, entendiendo que mientras gran parte de los trabajadores aguarda para saber qué tipo de aumento recibirán, la inflación avanza. “La gente no cuenta con los recursos necesarios para seguir consumiendo como lo venía haciendo, dado que no está cobrando de manera acorde a los nuevos costos, entonces es lógico que la demanda haya caído”, indicó, agregando también que “es el poder adquisitivo de la gente el que mueve el consumo y el consumo interno mueve el país; saliendo de las paritarias vamos a poder observar mayor dinamismo”.
Por otro lado, Alberto Galli valoró el esfuerzo realizado desde el Estado para impulsar vía financiamiento la generación de nuevas PyMES y el fortalecimiento de las que ya existen, pero advirtió que las condiciones de subsistencia en la actualidad no son nada sencillas para los emprendimientos.
“Necesitamos apoyar la generación de nuevas PYMES y que se desarrollen las que están, que se crean gracias a los subsidios y otro tipo de ayuda que proviene del gobierno nacional, pero una vez que le sueltan la mano deben subsistir por su propia cuenta, y hoy las condiciones están muy difíciles para que eso así ocurra”, manifestó.
En esta línea sostuvo que hay condiciones regionales muy particulares que si no son vistas con mucha realidad, llevan a que todos los esfuerzos, tanto del Estado como del sector privado, queden en la nada cuando las nuevas empresas se sueltan a navegar por sí mismas”.
Escenario post devaluación
Sobre el panorama que brinda hoy el mercado local, tras la devaluación de enero, Galli consideró que el impulso fue efímero y hoy nuevamente la suba de precios ha encarecido los costos de producir en Argentina.
“La devaluación que se realizó para ser más competitivos ya quedó de lado porque el incremento de los precios que hubo en el país hace que ese efecto ya no tenga razón de ser”, sostuvo, explicando que “hoy nuevamente estamos caros en términos de dólar; si bien el dólar subió de precio, también subieron los costos internos, que están altísimos”.