Política

Duro documento del PRO sugiere correcciones a la gestión de Milei

En el escenario político y económico que atraviesa Argentina, aparece un documento de la Fundación Pensar, que lidera el ex presidente Mauricio Macri, con algunas consideraciones que sugieren marcar cual debería ser el rumbo del país. Uno de los focos principales que plantea el informe advierte sobre los desafíos que enfrenta el gobierno de Javier Milei.

Duro documento del PRO sugiere correcciones a la gestión de Milei

Según la Fundación Pensar, el gran desafío que tiene por delante la gestión de Milei es convertir la estabilización económica lograda en un plan de desarrollo sostenible a largo plazo. Esto significa dar ese paso más allá del simple ajuste fiscal y de los rebotes económicos, para construir un país con reglas claras, instituciones fuertes y consensos sólidos. Sin embargo, la gestión de Milei, dice el documento de la fundación, es “deficitaria” en la construcción de consensos, en fortalecer las instituciones y en brindar seguridad jurídica a potenciales inversores. Sin eso y sin confianza en las reglas de juego, el país corre el riesgo de volver a desperdiciar otra oportunidad de crecimiento sostenido.

Desde la fundación que comanda Mauricio Macri hay críticas por la falta de diálogo con la oposición, por la parálisis en obras públicas, y la lenta implementación de reformas clave como el RIGI o las privatizaciones. También surge la inquietud sobre la lenta recuperación del empleo privado y sobre cómo las posturas radicalizadas, especialmente las de Milei en el tablero internacional, pueden aislar a la Argentina, afectando su imagen y su inserción global.

Pero, más allá de las críticas, hay un consenso de que estabilizar la economía es solo el primer paso. Ahora se necesita convertir esa estabilidad en desarrollo genuino. Y para eso, hay que afrontar reformas estructurales profundas: simplificar y reducir impuestos, promover la creación de empleo en el sector privado, y fortalecer la autonomía y la cooperación entre provincias. También se resalta que el funcionamiento del Estado requiere de una transformación inteligente ¿sin motosierra? con visión estratégica, para superar la nostalgia por los modelos del pasado y construir un estado que sirva a los argentinos y no sea un lastre.

Por último, el análisis también pone en duda la sostenibilidad de las políticas económicas sin un fuerte compromiso con la justicia, con reglas institucionales firmes, y con una política exterior que no aleje a los socios internacionales. La acumulación de reservas, la mejora en la competitividad y la reactivación del empleo formal son claves si queremos dejar atrás la crisis recurrente.

En definitiva, el camino del próximo gobierno requiere mucho más que ajustes fiscales o palabras de buena intención. Necesitamos acuerdos, reglas claras, instituciones fuertes, y sobre todo, un compromiso real con un cambio que trascienda los gobiernos y que ayude a construir un país más competitivo, más justo y con un horizonte de desarrollo a largo plazo.

A propósito, ¿qué debería hacer el gobierno de Javier Milei para recuperar el diálogo y avanzar en los acuerdos necesarios en el Congreso? Porque, está claro, que sin el apoyo del bloque del PRO, liderado por Mauricio Macri, muchas de las reformas que Argentina necesita para progresar difícilmente podrán salir adelante.

Primero, el gobierno tendría que abrir canales de diálogos sinceros y constructivos. No solo en la superficie, sino en conversaciones que vayan más allá de lo coyuntural, buscando una visión compartida de país. Mostrar apertura a escuchar propuestas del pro, incluso aquellas que en un principio puedan parecer más alejadas de la postura de Milei, es fundamental para construir confianza.

Un paso clave sería comenzar con temas que tengan consenso, reformas que sean menos polémicas y que puedan generar beneficios claros y cercanos para la sociedad. Esto podría incluir simplificación tributaria, reformas institucionales o ajustes en la administración pública. De esa forma, se van creando vínculos y se demuestra que trabajan en equipo.

Además, hay que consolidar esos acuerdos y ampliar la agenda poco a poco. El objetivo es que los proyectos tengan respaldo, y que los acuerdos sean sólidos y duraderos, no solo acuerdos temporales para sortear de apuros momentáneos.

Otra estrategia importante es valorizar y respetar el rol del pro. Reconocer su experiencia y participación, y evitar enfrentamientos que solo generan fricciones. La cooperación, basada en el respeto mutuo y en intereses comunes, será la clave para avanzar en reformas que necesita el país.

Por último, se deben crear incentivos políticos y ofrecer garantías en los proyectos legislativos, para que los bloques de oposición tengan motivos claros para apoyar las iniciativas del ejecutivo. La transparencia en la gestión y una comunicación efectiva también son fundamentales para que la confianza se vaya reconstruyendo.

En definitiva, para que argentina pueda dejar atrás los desencuentros y avanzar hacia un país más estable y próspero, el gobierno de Milei necesita demostrar que está dispuesto a sumar, a construir puentes y a llegar a acuerdos que beneficien a todos. Porque solo con diálogo y colaboración se podrán impulsar las reformas que nuestro país requiere tan urgentemente.