Dos detenidos diarios por narcomenudeo en el barrio Azopardo
Pocas horas después del anuncio del plan “Argentina sin narcotráfico”, presentado por el presidente Mauricio Macri como una política de estado para combatir el tráfico de drogas en el país, se conoció un dato preocupante respecto de uno de los barrios más antiguos de la Capital Jujeña.
Según informes diarios que remite la policía de la provincia al Ministerio de Seguridad, en el barrio San Francisco de Alava, históricamente conocido como Azopardo, se detienen diariamente entre dos y cuatro personas, que son descubiertas comercializando droga en pequeñas cantidades.
Según explicó el secretario de seguridad, Guillermo Siri, en los procedimientos realizados por la fuerza provincial se encuentra a diario pequeños dealers con 18 a 25 gramos de sustancias como marihuana o pasta base en su poder destinados a la venta.
“Esa información surge de los informes que recibo diariamente de la policía”, explicó Siri.
“No queremos recargar connotaciones negativas en los barrios, pero no podemos negar que en la zona de San Francisco de Alava estamos peleando mucho”, comentó el funcionario.
El barrio en cuestión arrastra históricamente este problema que afecta a miles de vecinos de clase trabajadora que residen allí. Su plaza central, ubicada en el corazón del lugar, cercana a las orillas del Río Grande, es una postal de la venta de narcóticos y fundamentalmente del perjuicio que esto causó en generaciones enteras que deambulan perdidos por la zona.
El drama que constituye la venta y el consumo de drogas en el barrio conocido como Azopardo fue ignorado durante los 12 años de gobierno kirchnerista en la provincia.
Las autoridades actuales reconocen que en estos primeros meses el problema estructural no ha sido resuelto, aunque se intenta realizar un trabajo de inteligencia que arroje mejores resultados.
“No te puedo decir que hemos tenido una mejora sustancial, pero hemos logrado una buena llegada con los vecinos; es importante que previamente a cada allanamiento haya un trabajo hecho de inteligencia por parte de la brigada de investigaciones y otorgarles elementos de juicio a un fiscal y no caer en saco roto con los operativos”.