En polémica votación, aprobaron endeudamiento
En medio de reproches de la oposición, el oficialismo incluyó en la votación al diputado Amaya, quien presidía la sesión, para obtener dos tercios y así aprobar el endeudamiento de 92 millones de dólares que serán invertidas en el parque solar de la puna.
El oficialismo por primera vez recurrió a sus aliados en el recinto de la Cámara para decidir una votación fundamental.
Con la ayuda de ex opositores de distintos sectores políticos que hoy se plegaron al oficialismo, el gobierno consiguió los dos tercios necesarios para aprobar la ley que autoriza a la provincia a colocar bonos y títulos de deuda en el mercado de capitales y así conseguir 92 millones de dólares para financiar el inicio de las obras en el parque solar de la puna.
La discusión no estuvo exenta de polémica.
En primer término el oficialismo deslizó la posibilidad de obtener la aprobación del proyecto con mayoría simple, es decir, la mitad más uno de los presentes.
La bancada kirchnerista puso el grito en el cielo, al recordar que cualquier tipo de endeudamiento requiere mayoría agravada, es decir, dos tercios de la totalidad de la Cámara. El número de votos necesarios, en consecuencia, era de 32 diputados, ya que en total son 48.
Allí el oficialismo pasó sobresaltos. Ante la ausencia del vicegobernador Carlos Haquim quien se encuentra a cargo de la gobernación por el viaje de Gerardo Morales a Europa, un diputado radical, Carlos Amaya debió presidir la sesión.
Así la suma de los votos radicales, más los del Frente Renovador, junto a los aliados Emilio Cayo, Mabel Balconte (ex Unidos y Organizados) y Patricia Armella y Mariela Ortíz (ex FPV) llegaban a 31 votos afirmativos. Desde el estrado de la presidencia, Amaya decidió levantar su mano para acompañar a sus compañeros de banca, alcanzando de esta forma los 32 votos y la mayoría agravada.
Otra vez se hizo presente la indignación de los diputados del Frente Para la Victoria, que reprocharon la actitud del ocasional presidente y denunciaron a coro que el procedimiento violaba el reglamento.
Lo cierto es que, ante el vacío que deja para tal situación las normas vigentes, la norma se dio por aprobada.
En que consiste la ley
Se trata de los proyectos Cauchari I, II y III que ganaron la licitación a la que llamó en 2016 el ministerio de energía de la nación. Cada planta producirá 100 megavatios de energía en base a la potente radiación solar de la puna, y este producto será vendido al sistema interconectado nacional generando dividendos por 40 millones de dólares anuales para las arcas provinciales.
Si bien durante todo este tiempo se dijo que el grueso de la financiación correría por cuenta del banco chino Eximbank, el gobierno estima que los primeros desembolsos desde el país asiático llegarán recién en al menos tres meses.
Mientras, se necesita comenzar con la construcción, debido a que el contrato que suscribió la provincia con CAMMESA, la empresa nacional que comprará la energía que produzcan las plantas, establece que en junio de 2018 iniciará la relación comercial. Para ese entonces, el parque solar deberá estar en pleno funcionamiento.
Es por eso que el gobierno saldrá al mercado financiero a buscar el dinero para iniciar las obras, emitiendo títulos con el respaldo de la provincia.
No obstante, en el oficialismo aclaran que el estado nacional, a través de la AFIP, devolverá ese dinero y la provincia no deberá correr con ese gasto.

