Así fue el acto central por el 25 de Mayo
El Gobierno buscó respetar todos los rituales. El Presidente llegó a la Catedral de Buenos Aires caminando y portando los atributos del mando presidencial, la banda y el bastón. Saludó desde lejos a la gente que se había acercado a participar de la ceremonia, que lo vivó con ganas. Pero no se acercó. Ya lo estaban esperando las autoridades eclesiásticas.
Ingresó para hacer el homenaje a la tumba del Libertador General San Martín e inmediatamente después se dirigió a los asientos que corresponden a la pareja presidencial. Escuchó atentamente las lecturas y, cada vez que el oficiante permitía sentarse, se aferraba a la mano de su esposa, Juliana Awada, como buscando refugio.
Al salir de la Catedral, la camioneta presidencial estaba esperando a Macri en la puerta. La gente que estaba detrás de las vallas esperaba que se acercara a saludarlos, pero solo lo hizo de lejos. Fue a la Casa Rosada, saludó a sus colaboradores por el Día de la Patria, pasó por el locro donde dio un duro mensaje a quienes quieren presionarlo y se volvió a Olivos.
Fuente: Infobae