Mons. Lozano destacó el valor de la amistad y llamó a crecer en la amistad social
(AICA)
“Un poema de Joan Manuel Serrat expresa con belleza: ‘Decir amigo/es decir
juegos,/escuela, calle y niñez./… Decir amigo/es decir aula,/laboratorio y
bedel./ Billar y cine...’ Y cuántos espacios propios podemos seguir mencionando.
Lugares, aromas, horarios, colores... Rostros, historias compartidas que nos
hacen encontrar solamente una palabra como la más representativa de esa
realidad interior profunda: amistad”, subrayó al recordar que el 20 de julio se
celebra el Día del Amigo.
El prelado precisó que “otras palabras designan modos de vincularnos, desde los
más duraderos hasta los más fugaces: conciudadanos, compañeros, consorcistas,
socios, vecinos... Relaciones que son importantes para los afectos, y otras que
se plantean solamente por algún interés material”.
“Pero la amistad está por encima de cualquier tipo de interés. Es cierta la
frase ‘dime con quién andas, y te diré quién eres’. Porque del andar juntos se
van produciendo semejanzas en gustos, expresiones, valores... aun cuando
podamos ser de religiones diversas, o distintas ideas políticas”, valoró y
agregó: “Tanto es así, que cuando queremos mucho a alguien decimos que ‘es como
de la familia’”.
El obispo gualeguaychense sostuvo: “Los amigos siempre buscan lo que nos
hace bien” y graficó: “El Evangelio de San Marcos cuenta cómo un hombre
paralítico es ayudado por sus amigos porque, como había mucha gente, hicieron
un agujero en el techo para bajarlo en la camilla delante de Jesús. Pusieron
esfuerzo, creatividad, aliento. Descartaron el temor al ridículo, al reto que
les podían dar”.
“El papa Francisco nos llama a centrar nuestra mirada y nuestro corazón en los
pobres: ‘Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra
voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a
interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos
a través de ellos”, recordó citando la encíclica Evangelii gaudium.
Por último, monseñor Lozano señaló que “Jesús andaba entre los pobres, los
pecadores, los marginados y excluidos de su tiempo. De Él criticaban estas
compañías. Él aceptaba la hospitalidad y la brindaba. Se le aplicaba ‘dime con
quién andas y te diré quién eres’, y Jesús dirá ‘yo soy el Buen Pastor’”.