Mató de una puñalada en el rostro por una deuda de 20 mil pesos: irá más de 9 años preso
En un juicio abreviado, el agresor confesó haber asesinado a un joven en Libertador General San Martín y fue condenado por homicidio simple y robo a cumplir una pena de prisión efectiva.
- Justicia jujeña: Condenó a Matías Ezequiel Yachima a 9 años y 3 meses de prisión efectiva.
- Homicidio y robo: El agresor mató a Cristian Tomás Soto de una puñalada en el rostro por una deuda de 20 mil pesos.
- Juicio abreviado: Se logró un acuerdo con la conformidad de familiares, unificando causas previas por robo.
En una audiencia de juicio abreviado, la Justicia jujeña condenó a Matías Ezequiel Yachima, de 27 años, a la pena de 9 años y 3 meses de prisión efectiva tras admitir su culpabilidad en el brutal asesinato de un joven de 24 años, cometido en el marco de un absurdo reclamo por una suma de dinero.
El trágico hecho juzgado ocurrió durante la madrugada del 11 de junio de 2026 en el barrio Patricias Argentinas, en la ciudad de Libertador General San Martín. En esa oportunidad, Yachima encaró a la víctima, Cristian Tomás Soto, exigiéndole el pago de una deuda de 20.000 pesos.
Ante la negativa de pago, el agresor reaccionó de manera violenta y le asestó una certera puñalada en el rostro con un cuchillo tipo Tramontina. La estocada le causó un grave traumatismo de cráneo a Soto, provocándole la muerte pocas horas después en el Hospital Oscar Orias.
El acuerdo condenatorio fue impulsado por el agente fiscal Ernesto Lian Resua junto al defensor público Marcelo Adrián Ferreyra, contando además con la expresa conformidad de los familiares de la víctima en marco de la Ley de Víctimas N° 27.372.
En el mismo proceso se unificó la causa por la que Yachima sumó una condena previa por el delito de robo en concurso real.
Desde la Fiscalía argumentaron que el procedimiento abreviado permitió alcanzar una pena razonable y adecuada, equivalente a la que se hubiera solicitado en un debate oral, evitando un proceso prolongado y la revictimización de los familiares.
Tras el fallo, la sentencia dispuso la destrucción del arma blanca utilizada y ordenó que el condenado continúe alojado en el Establecimiento Penitenciario N° 1.