Yavi, un pueblo del Siglo XV para ser visitado
El acceso a Yavi se encuentra sobre ruta provincial N°5; el camino se caracteriza por la aridez y un paisaje desértico en la inmensidad de la Puna. La característica principal del lugar, la marcan sus anchas calles y las casas de adobe típicas de la zona.
Yavi es un pueblo que data de principios del Siglo XV por lo que su recorrido y conocimiento están estrechamente ligados a la historia del país, de la provincia y la arqueología pertinente, sin dejar de lado la posibilidad de disfrutar del entorno natural que la rodea.
Visitar este pueblo implica no dejar de conocer la Iglesia Ntra. Sra. Del Milagro y la Casa del Marqués, ubicados uno enfrente del otro sobre la Av. Marqués Campero.
Durante las guerras por la Independencia fue escenario de numerosos combates. El IV Marqués de Tojo, conocido popularmente como marqués de Yavi, se sumó a la causa libertaria en 1813 como Comandante de la Puna en la llamada guerra Gaucha del general Martín Miguel de Güemes de quien fuera coronel mayor, hasta ser derrotado en la invasión Grande en la batalla de Yavi el 15 de noviembre de 1816.
La iglesia de Yavi fue terminada en 1690 pero sufrió continuas modificaciones durante todo el período colonial. En 1707, el matrimonio de Juan Fernández Campero y Herrera, obtuvieron el título de Marqueses de Tojo y Yavi se convirtió en sede del Marquesado.
La arquitectura de la iglesia se caracteriza por nave principal, la capilla de las ánimas y la torre campanario. Lo más notable está en su interior, de diseño muy simple pero excepcionalmente rico en su adorno, comenzando por los herrajes de sus puertas y la estructura de madera del coro; se destacan también el establo y el púlpito tallados en madera, y el sagrario magnífico trabajo de orfebrería. Los muros laterales tienen pequeñas aberturas con placas de alabastro, que permiten una suave iluminación natural de la nave.
Enfrente se encuentra la casa del Marqués, una antigua casona que perteneció al único marquesado que hubo en nuestro país. Es una casa de estilo colonial que presenta gruesas paredes de adobe, techo de tejas y barro con un patio interno empedrado. A su alrededor se ubican las doce habitaciones distribuidas en anillo que pertenecieron a los familiares del Marqués. Hoy es un museo histórico.
En uno de sus habitaciones funciona la biblioteca Bernardino Rivadavia, con volúmenes de gran antigüedad.
Por otro lado, continuando con el recorrido sobre la aridez de la Puna, a tan solo 4 kilómetros, se encuentra el poblado de Yavi Chico pegado al arroyo homónimo y su confluencia con el río Quebrada de Yavi en el límite con Bolivia. Allí existen murallones naturales con petroglifos milenarios.
Para los más aventureros, Yavi les ofrece la visita por medio de una caminata de 2kilómetros aproximadamente hacia el norte sobre el río atravesando pastizales y una cueva que muchos eligen para pasar una tarde compartiendo con amigos y una ronda de mates de por medio.
Otro de los atractivos, es la laguna Colorada, a 8 kilómetros del pueblo por camino de ripio inmersa en una zona de preservación arqueológica y natural al pie de la cadena de cerros Los Ocho Hermanos y en las formaciones rocosas. Esta laguna es un pequeño oasis que se llena de vida y agua durante el verano cuando es la época de lluvias.