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Según ex juez de la corte y familiares de víctimas: "la causa AMIA sigue abierta"

Buenos Aires, (Télam). Funcionarios, legisladores, juristas y familiares de las víctimas salieron al cruce de las declaraciones del presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, sobre el atentado contra la embajada de Israel, ocurrido en 1992.

Remarcaron que "la causa está abierta", algo que incluso fue reconocido hoy por el máximo tribunal a través de un comunicado en su sitio web oficial.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, reafirmó esta mañana que por el atentado contra la Embajada de Israel "no hay sentencia, ni mucho menos es cosa juzgada" por lo que las palabras brindadas por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el domingo pasado "no están fuera de lugar".

"En ningún momento la Presidenta dijo algo fuera de lugar. No tiene condena, no tiene sentencia y hay que seguir investigando para que en algún momento aparezca alguien", apuntó el jefe de ministros. 

En el acto de apertura del año judicial, Lorenzetti afirmó ayer que la causa por la voladura de la delegación hebrea en Buenos Aires "era cosa juzgada" y se remitió a un fallo de 1999 emitido por la Corte que atribuía la responsabilidad de ese hecho a la organización Hezbollah, con base en el sur del Líbano. 

Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia difundió hoy, a través del Centro de Información Judicial (CIJ), un informe en el que sostuvo que "continúa la investigación" del atentado contra la Embajada de Israel en Argentina.

También esta mañana, el ex ministro de la Corte Suprema Augusto Belluscio señaló que "no se puede hablar de cosa juzgada", y recordó que el fallo de 1999 "había ordenado continuar la investigación".

Además, el jurista consignó que él había planteado una disidencia parcial en aquella sentencia, la que señalaba que "no se encontraba acreditado nada" en el marco de la investigación de ese hecho terrorista. 

"No, evidentemente no se puede hablar de cosa juzgada", aseveró el ex ministro de la Corte en declaraciones formuladas a la radio FM Vorterix, en las que afirmó que "siempre hubo dificultades con este tema".

En idéntico sentido, Carlos Susevich, querellante en representación de las familias de las víctimas del atentado a la embajada de Israel, aseguró hoy que la causa está "estancada" pero "sigue abierta" merced a la "presión de los familiares", y anticipó que, en los próximos días, evaluarán la posibilidad de realizar una presentación ante la Corte.

"En el 2006 yo me presenté como querellante y la causa sigue abierta con la presión que hacemos los familiares para que se declare delito de lesa humanidad", aseveró Susevich a radio Metro, cuya hija fue una de las 29 víctimas del atentado ocurrido en Buenos Aires el 17 de marzo de 1992. 

En tanto que Sergio Burstein, dirigente de la Asociación 18J Sobrevivientes, Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado a la AMIA, consideró como "lamentables y vergonzosas" las consideraciones de Lorenzetti, y entendió que, "míminamente", el ministro debería "pedir disculpas" por lo dicho.

Por otro lado, Burstein señaló a radio Provincia que "Israel colaboró mucho para señalar a Irán" en el marco de la investigación del atentado a la AMIA "pero no para que venga a declarar la persona que sabe, está en su sano juicio y conoce la causa de punta a punta". 
De esta forma, hizo referencia al ex embajador Itzhak Avirán, a quien -sostuvo- "Israel no permite que se le tome declaración testimonial" y es "uno de los que más conoce la investigación del atentado a la AMIA".

Por su parte, el diputado nacional Héctor Recalde (FpV) afirmó en diálogo con Télam que Lorenzetti cometió "un error garrafal cuando habló de cosa juzgada" en la investigación del atentado a la embajada, en base a una sentencia de 1999, porque en 2006 se declaró imprescriptible esa causa y se aceptó como querellante a todos los familiares de las víctimas.

Y fundamentó: "Mal puede hablar de cosa juzgada por un fallo de 1999 cuando la Corte, en el 2006, acepta como querellantes en representación a todos los familiares", apuntó.

Al respecto, la fiscal Cristina Caamaño observó que el titular de la Corte Suprema "cometió un error jurídico un poquito grosero" al referirse al estado de la causa. 

"Para que algo sea cosa juzgada tiene que haber sentencia, y tiene que haber juicio; no tenemos juicio en ausencia y nunca vinieron los supuestos imputados, así que fue un error jurídico, un poquito grosero. El problema es que ahora no hay ningún penalista en la Corte", explicó la fiscal en relación a la vacante que dejó Eugenio Raúl Zaffaroni en el Tribunal.