Se fugaron cinco presos de un penal de Bariloche
(Télam)
El penal depende del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Río Negro y hasta el jueves el personal había adoptado medidas de fuerza, reduciendo el servicio a guardias mínimas en reclamo de mejoras de las condiciones laborales, aunque el gremio UPCN afirmó hoy que la protesta fue levantada antes de la fuga.
La directora del Penal III, Marisol García, informó que el escape se produjo entre la 1 y las 7 de la mañana de este viernes, que son los horarios en los que se realiza el recuento regular de internos.
Munidos de hierros sacados de las camas y afilados, los prófugos abrieron primero un boquete en el delgado cielorraso de yeso de un baño ubicado dentro de una celda.
Una vez arriba, caminaron por el altillo del penal hacia el frente del edificio, para abrir otro hueco en la pared y saltar al patio externo, desde donde huyeron tras romper el cerco perimetral. En su recorrida de un boquete a otro, los reclusos caminaron incluso por el techo de la Dirección del penal.
Ante la polémica en la que se vio envuelto, el gremio UPCN informó que las medidas de fuerza fueron levantadas el jueves a última hora, luego del compromiso del gobierno provincial de recibir a los delegados para atender a sus demandas de mejora de condiciones laborales.
Por su parte, el vicegobernador Carlos Peralta, de visita en Bariloche para participar de los festejos por el 30 aniversario de la democracia, expresó a Télam que "hay algo raro en las últimas fugas de General Roca, Viedma y Bariloche".
"Esto tiene relación directa con la lucha frontal que el gobierno provincial está dando contra el narcotráfico", afirmó, y dijo que "también es evidente el problema edilicio y de recursos del SPP, que esta gestión recibió en un estado calamitoso".
Agregó que el gobierno "encaró una fuerte inversión en toda la provincia para recuperar el SPP, una infraestructura que fue abandonada y demanda de una gran inyección de recursos".
"El Ejecutivo recibió varias advertencias de la Justicia al respecto y también comparte la preocupación, pero pone todo el esfuerzo en revertir la situación", sostuvo.
A su vez el ministro de Gobierno de Río Negro, Luis Di Giácomo, consideró que en la fuga hubo "una acción deliberada o negligencia" del personal penitenciario, en respuesta a la decisión gubernamental de remover la cúpula del SPP debido a las últimas fugas que calificó como "bizarras".
El 31 de octubre último en el Establecimiento de Ejecución Penal II de General Roca, 12 internos escaparon por un túnel, mientras media docena de cómplices acribillaba a balazos desde el exterior los puestos de guardia de la muralla.
Los reclusos del Pabellón 4 ingresaron a un túnel que ellos habían construido y empalmaron con otro de 32 metros de longitud que había sido descubierto hace 10 días pero que nunca fue tapado.
En tanto, durante la madrugada del mismo día tres detenidos se evadieron de la alcaidía de Viedma tras romper placas del cielorraso, por donde se escabulleron hasta llegar a un sector de menor seguridad.
El 1 de noviembre pasado dos presos escaparon de un patrullero policial en el que eran trasladados para un trámite judicial en Viedma.
Por estos hechos, el gobernador Alberto Weretilneck dispuso el relevo de la cúpula de la subsecretaría de Seguridad rionegrina, de la que depende el Servicio Penitenciario Provincial.
Finalmente, el 3 de noviembre, un preso enyesado y con muletas, se fugó de la enfermería del Penal 1 de Viedma en un descuido de su celador.