El papa “gastó” a los boquenses
Es conocida desde siempre la afición de Jorge Bergoglio por el fútbol y más por el cuadro de sus amores: San Lorenzo. Cuando fue elegido jefe de la Iglesia Católica, las imágenes que lo mostraban como hincha del club de Boedo, recorrieron el mundo. En todas las revistas y diarios aparecieron su carné de socio del “ciclón”, su camiseta azulgrana, y algunas fotografías del entonces cardenal en algún partido.
Días pasados, en su recorrida por la Plaza San Pedro, divisó a un hombre con una camiseta de San Lorenzo. Dando muestras de su característica simpatía, señaló al hincha y le hizo señas con los dedos; primero con tres y después con un cero, en clara alusión al partido que recientemente San Lorenzo le ganó a los “xeneizes”. Todo entre las rizas de los presentes.
El papa relató luego esta anécdota a los miembros del plantel de la Juventus italiana que lo visitaron en el Vaticano.