Descontrol en Alto Comedero: fiesta clandestina terminó con un menor apuñalado
Tras la intervención policial para despejar el evento ilegal en las 150 Hectáreas, se desató una feroz batalla campal entre bandas que dejó a un adolescente hospitalizado.
- Fiesta clandestina en Alto Comedero: Intervención policial derivó en disturbios.
- Agresión: Un adolescente fue apuñalado tras una batalla campal entre bandas.
- Consecuencias: El menor fue hospitalizado y se investiga el hecho.
Una vez más, el descontrol de la nocturnidad informal en la periferia capitalina vuelve a encender las alarmas. Durante el fin de semana, la falta de controles y la proliferación de eventos ilegales mostraron su peor cara en el populoso barrio de Alto Comedero, donde la dispersión de una fiesta clandestina derivó en un violento enfrentamiento que terminó con un adolescente herido de arma blanca.
El preocupante episodio se registró alrededor de las 3.20 sobre un tramo de la avenida José María Gallardo, en el sector de las 150 Hectáreas. Alertados por los ruidos y disturbios, efectivos de la Policía de Jujuy, pertenecientes al cuerpo de Infantería, irrumpieron en un domicilio donde constataron la presencia de una gran cantidad de jóvenes.
Tras labrar el acta contravencional correspondiente al propietario del inmueble por realizar un evento sin ningún tipo de autorización ni medidas de seguridad, los uniformados procedieron a despejar el sector.
Sin embargo, el desalojo de la multitud en la vía pública, sin un corredor de dispersión seguro, sirvió de antesala para la violencia. A los pocos minutos, vecinos alertaron a las fuerzas de seguridad sobre una feroz pelea en un descampado cercano a una feria de la zona, protagonizada por una barra del barrio Che Guevara y otra de las 150 Hectáreas.
En medio de la gresca, un adolescente de 16 años recibió múltiples puntazos y tuvo que ser asistido de urgencia por personal del SAME. La víctima fue trasladada al Hospital Pablo Soria, donde quedó internada en observación con heridas cortantes en la cabeza, una pierna y una de sus manos.
El hecho reaviva el debate sobre el peligro de las fiestas clandestinas en las zonas más vulnerables de la ciudad, donde la falta de seguridad privada y la venta desregulada de alcohol suelen confluir en este tipo de desenlaces.
Las actuaciones complementarias quedaron a cargo de la Seccional N° 63, bajo las directivas del ayudante fiscal zonal del Ministerio Público de la Acusación, quien ordenó investigar el caso de oficio y avanzar con el relevamiento de cámaras de seguridad del sector para esclarecer las responsabilidades del violento choque territorial.