Murió Alfredo Di Stéfano
Don Alfredo, que cumplió 88 años el pasado el 4 de julio, un mito del madridismo, fue ingresado en la UCI del Gregorio Marañón en estado muy grave y poco después fue estabilizado, aunque su estado de salud se fue agravando debido al historial clínico y a su avanzada edad.
Di Stéfano era Presidente de Honor blanco del Real Madrid, club que lo adoptó desde que dejó su carrera futbolística y lo tuvo como un ídolo por su proficua labor.
El mejor futbolista de la historia del Real Madrid. Atacaba, defendía, todo lo hacía bien. Un líder dentro y fuera del campo. Con él, la entidad blanca alcanzó su época más gloriosa, la hasta el momento irrepetible hazaña de conquistar cinco Copas de Europa consecutivas y asombró al panorama futbolístico internacional. Di Stéfano fue reconocido con dos Balones de Oro (1957 y 1959) como representante de un equipo de ensueño. Además, es el único jugador del mundo que posee un Súper Balón de Oro. En 1989 recibió este trofeo, que hoy se puede contemplar en el Museo del Real Madrid.
Con 19 años debutó en la máxima categoría con River Plate y con 21 se proclamó campeón y máximo goleador del torneo. Una huelga general en el fútbol argentino le hizo emigrar a Colombia, donde triunfó con la camiseta de Millonarios. El fútbol de La Saeta Rubia enamoró a todos. Real Madrid y Barcelona entraron en dura pugna por fichar al mejor jugador del momento. Finalmente, los blancos se hicieron con la joya más preciada.
Ganar. Ésa fue la única palabra en el diccionario del hispano-argentino. Toda su trayectoria en la entidad blanca estuvo repleta de éxitos. Dieciocho títulos en once temporadas y 308 goles oficiales le convirtieron en un símbolo, en un ídolo del madridismo. Memorables fueron sus actuaciones en las finales de Copa de Europa, anotando al menos un tanto en todas ellas.
Absoluto dominador en España y en Europa, el Real Madrid giraba en torno a la inconmensurable figura de Alfredo di Stéfano. Nacionalizado español, vistió la camiseta de la Selección en 31 ocasiones, aunque no pudo disputar ninguna fase final de un torneo internacional.
Ya como técnico, el hispano-argentino abrió camino a una generación de jugadores que posteriormente marcaría una época en el club. Butragueño, Sanchís, Martín Vázquez y Pardeza tomaron los mandos del primer equipo con el argentino. Míchel lo haría algo más tarde con Amancio.
Sus inicios en el banquillo fueron en Boca Juniors, donde conquistó un Torneo Nacional y una Copa argentina. De ahí regresó a España para hacerse cargo del Valencia, con el que logró la Liga de 1971. Tras distintas etapas en equipos como Sporting de Portugal, Rayo Vallecano y Castellón, retomó el cargo en el club che, al que hizo campeón de la Recopa (1980).
En 1982 cumplió su primera etapa en el Real Madrid, dos temporadas en las que remodeló el equipo y alcanzó cinco subcampeonatos. En noviembre de 1990, volvió a escena para sustituir a Toshack. Permaneció en el cargo cinco meses, tiempo suficiente para lograr una Supercopa ante el Barcelona. Así dejó su sello el actual presidente de honor de la entidad.