La Quiaca quiere su cancha sintética,”Un Metro de Sueños”
Pero como todo pueblo campestre cuesta mucho morar, aunque su raigambre sea firme e inclaudicable por ser del lugar. El trabajo es una ley por estos pagos y no hay altura o puna que un quiaqueño no sepa asimilar.
Hay mucho por hacer, aunque se gane poco y también hay poco para distraerse. Pero no falta una sonrisa o una tristeza por esconder. Pero si usted entra a un comedor y degusta de sus comidas con un “vinito”mediante, puede que comienze un coloquio futbolero...Y claro, porque en la Quiaca también empieza el país de los campeones del mundo y la pelota es el tema a lo largo y a lo ancho de nuestra bendita tierra.
Hoy la Liga Puneña por ejemplo está revolucionada, porque hay un sueño que atraviesa como el viento del lugar, no es para menos, ya que a alguien se le ocurrió aunque parezca mas que un sueño una quimera, que La Quiaca pueda tener su estadio único con superficie de césped sintético.
¿Porque no? Si soñar no cuesta nada, si hasta le pusieron a la inquietud colectiva el ocurrente nombre de “Un metro de sueños”. ¿ Y como es eso?, ilusionados, con rostro esperanzado pero persuadidos de su ilusión, explican los vecinos que no es descabellada la idea de en algunos meses recaudar fondos, mediante una cuenta bancaria el aporte que le permita de a poquito, ir comprando metro a metro el césped sintético, hasta completar esa gigantesca alfombra verde con la que sueñan cubrir el estadio único del pueblo.
¿Se imaginan? Sobre el paisaje puneño un verde gramado, cual oasis en medio del desierto. El peor fracaso – dicen- es de los que no intentan ni emprenden, agregan. Además somos quiaqueños y somos luchadores desde siempre y sabemos que hay corazones voluntariosos que podrán quedar en la historia de este mismo sueño, por las generaciones de ahora y de los que vendrán y contarán, si “Tata”Dios lo permite, como una fábula, el relato de lo que, por ahora, es un bello anhelo.
Los locos soñadores son Juan “Pato” Alfaro y César “Ñato”Cabrera y mancomunadamente los nobles dirigentes delos clubes de la Liga Puneña.
Seguramente habrá que tocar muchas puertas y mucho andar, pero estarán los comercios, las empresas y todo aquella persona de buena voluntad para demostrar que si se puede. Son 8.000 metros cuadrados y cada metro costará $750, algo que a simple vista asusta, más en estos tiempos difíciles económicamente.
Pero, en fin...quién le puede quitar la ilusión a los intrépidos puneños que ya miran con melancolía y fe el suelo rustico de la cancha, pero visualizando en la imaginación que la aspiración “Un metro de sueños” algún día será posible.