El Warachicuy como manifestación de la cultura física
Juan José Vega y Luis Guzmán Palomino citando al Inca Garcilaso de la Vega nos mencionan cuatro grandes fiestas anuales que el Inca Pachacútec estableció.
• Situay Raymi
• Aymoray Raymi
• Inti Raymi
• Cápac Raymi
El warachicuy viene a ser la fiesta del Cápac Raymi o Hatun Raymi. Se realizaba cada uno o dos años, y tenía lugar en el solsticio de verano en el mes de Diciembre (alrededor del 21 de diciembre en el hemisferio sur), en honor al dios supremo llamado Wiracocha, Pachacámac o Pachayacháchic, quien era considerado el creador.
Autores como Molina, (1959: 62) según su análisis sobre la palabra warachicuy nos menciona que "es una reunión de personas para la imposición de los primeros pañetes que usan los hombres; entendiendo como huara a pañete que envolvía la cintura, cayendo hacia la parte media de los muslos inferiores y chicuy no es una palabra conocida, y es posible que derive de una de estas voces: chucu que es un sombrero o gorro, tal vez por la costumbre de completar con él la vestimenta o de chiqui que quiere decir peligro. Esta última dicción es más significativa. Entonces el warachicuy sería la fiesta o ceremonia para evitar los peligros. También se puede deducir por la traducción que algunos vocabularios hacen del warachicuy una reunión de personas para la imposición de huaras y chicuy equivale a reunión".
La ubicación de esta fiesta la puede dar M. Martín, donde expresa que "esta celebración se concentraba en el estricto radio de dos leguas (10 Km, Aprox.), correspondiente al ámbito espacial del Cuzco.
No obstante, es interesante señalar que, pese a estar comprendidos en el ámbito geográfico de las dos leguas, los principales momentos del rito tienen lugar fuera del núcleo urbano sagrado propiamente dicho, concentrándose en torno a los cerros Huanacaure y Anahuarque" (principales centros de adoración de los Incas el cual autorizaba las actividades de la celebración).
La ubicación del "cerro Huanacaure es de aproximadamente 11 Km. de la ciudad de Ahúcha Pata a 3.900 m.s.n.m. (metros sobre el nivel del mar)". Cabe mencionar que Lima la capital de la república del Perú está ubicada a 150 m.s.n.m.
Esta gran fiesta reunía jóvenes atletas de sangre real, familiares, amigos y público en general, los cuales venían de los diferentes suyos (regiones) hacia la capital del imperio llamada Cuzco, mostrando gran alegría por todo el Tawantinsuyo, realzando la honra y majestad para los Incas.
Como lo afirma BRAM citando al Inca Gacilaso: "todas las naciones que vivían en la ciudad, y los curacas que vinieron a hallarse en la fiesta, entraron por sus cuadrillas, cada una de por sí, con diferentes instrumentos de tambores, trompetas, bocinas y caracoles, conforme a la usanza de sus tierras, con nuevos y diversos cantares, compuestos en su propia lengua, en loor de las hazañas y excelencias del capitán general Cápac Yupanqui y del príncipe, su sobrino, Inca Yupanqui.
En pos de los vecinos y cortesanos entraron los soldados de guerra, con sus armas en las manos, cada nación de por sí, cantando también ellos las hazañas que sus Incas habían hecho en la guerra. En pos de la gente de guerra iban los Incas de la sangre real, con sus armas en las manos, así los que salieron de la ciudad como los que venían de la guerra, todos igualmente compuestos, sin diferencia alguna, porque cualesquiera hazañas que pocos o muchos Incas hiciesen, las hacían comunes de todos ellos, como si todos se hubieran hallado en ellas."
Como señalamos anteriormente este esfuerzo que los jóvenes atletas hacían se veía motivado por la presencia de los seres queridos, amigos y público en general, por lo que la ubicación de estos estaba presente en las diferentes pruebas, siendo ellos los alentadores al esfuerzo físico de sus atletas. Cuenta el Inca Garcilazo de la Vega que les decían " que eligiesen por lo menos reventar, antes que desmayarse en la carrera".
La preparación y la competencia de los atletas en cualquier parte del mundo históricamente, siempre ha sido exigente y rigurosa, por lo que en esta cultura no ha sido la excepción. Esta preparación se daba de acuerdo a la cosmovisión que se tenía sobre el desarrollo del valor, el coraje y peligro y su relación con el esfuerzo físico, entrenándolos desde la infancia, como lo prueba J. BRAM, "podemos ver que los jóvenes Incas eran entrenados, desde su primera infancia, para soportar los trabajos y peligros de la guerra".
La participación en las pruebas atléticas era exclusiva para todos los jóvenes de sangre real sin excepción. Inclusive el príncipe Inca (sangre directa), era tratado con más rigor por su condición de futuro gobernador y administrador del Imperio Incaico.
Los jóvenes antes de la competencia (calculamos alrededor de 17 y 18 años) ingresaban en el Collcampata que era una especie de barrio, para realizar ejercicios físicos, en este lugar estaban Incas ancianos experimentados en paz y en guerra, que eran maestros de los novicios, una especie de instructores físicos o profesores.
Mónica Gudemos, citando a Molina, informa que sólo se trasladaban los jóvenes a ese lugar con los representantes de su linaje para almorzar y atar en lo alto de los bordones (lanzas) un poco de lana blanca que llevaban en las manos y en la "cabeza" del topayauri (lanza corta, regia; un distintivo de clase). Estos jóvenes tenían que elaborar sus vestimentas y calzados para esta ocasión. También pasaban pruebas como el ayuno riguroso, el soportar el dolor, la demostración del valor y no tener sueño. Descalificando a todos aquellos que se encontraban enfermos, débiles, miedosos, hambrientos y sedientos.
Las pruebas que se realizaban estaban en relación directa a los requerimientos de su sociedad, teniendo en cuenta una serie de capacidades físicas y motrices. Desde nuestro campo profesional esta fiesta es la exaltación al esfuerzo físico debido a que, mediante una serie de pruebas físicas, motrices y volitivas se seleccionaba a los más aptos para posteriormente direccionarlos a la administración del gobierno, la paz, la guerra, el trabajo o cualquier otro quehacer importante propio del logro obtenido y de su cultura.
Gudemos menciona que en la decimosexta jornada, en el cerro Yauira, se entregaba a los jóvenes las orejeras de oro, elementos distintivos de la indumentaria de los varones de élite".
Después de las pruebas atléticas el Inca proclamaba un discurso en honor a los jóvenes victoriosos, luego uno por uno se ubicaban de rodillas y se les oradaba los lóbulos de las orejas con alfileres gruesos de oro y los dejaban ahí para que agranden el orificio. Este era la señal de realeza en el imperio y se procedía a ponerles unos pañetes, que es la insignia de varón, que hasta ese momento estaba prohibido de ponérselos, también le ponían en la cabeza unas flores de cántut (cantuta) y la chihuayhua. También les ponían en la cabeza una hoja de hierba llamada uíñay huayna, que quiere decir siempre mozo. Y por último se les entregaba una honda o "guaraca" hecha de nervios de carnero.
La cultura física estuvo presente en la celebración del warachicuy debido a que el esfuerzo físico era lo importante para la selección de un modelo de hombre que gobierne la civilización y comande el ejército.
• En América existieron manifestaciones propias de la cultura física en sus diferentes civilizaciones y el warachicuy es muestra de ella.
• Si bien es cierto en esta fiesta los atletas eran sólo de la nobleza, las personas del pueblo en su conjunto participaban como espectadores y no se sentían ajenos a esta, debido que una de las características de esta civilización era el bienestar colectivo.
• Existen diferentes manifestaciones materiales y no materiales que evidencian la presencia de la cultura física en América Prehispánica.
• Las pruebas atléticas tenían el objeto de seleccionar a los jóvenes Incas.
• Exclusivamente el Warachicuy era una prueba para los hombres.
• La presencia de profesores o instructores se evidencia de acuerdo a que los jóvenes atletas debían prepararse antes de las competencias.
Por Sergio Tolaba, academista olímpico (Especial para Jujuy al Momento)