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El lobo debe apretar el pomo

La semana pasó vertiginosamente, con las repercusiones de otra derrota increíble que dejó sus consecuencias en los últimos días.

 

Primero una conferencia, para aclarar algo de lo que el periodismo jujeño no debía hacerse cargo. Después, la desopilante aparición de un "chamán" para solucionar la falta de concentración, de errores conceptuales y hasta de picardía, para no perder del modo que Gimnasia pierde desde el año pasado a la fecha.
 
Mientras José Luis Calderón armaba su equipo, Jujuy vivía su período pre carnestolendo, con su Jueves de comadres, de copleras pintorescas, de hinchas autoconvocados para ponerle color a las paredes de los alrededores del estadio, en señal de esperanza y de fe por parte de los incondicionales de siempre.
 
Claro que para que Gimnasia vuelva a vivir un carnaval propio, deberá indefectiblemente sacarse el "bloqueo"  que su entorno denominó "mufa" o "maleficio"; de allí que el caso haya tenido connotaciones esotéricas.
La psicosis aumentó, si tenemos en cuenta que Gimnasia está clavado desde hace tiempo, en los 17 puntos (el número de la desgracia) y que sumó la derrota nº 13 ( la yeta), como para cargarle más angustia a los simpatizantes albicelestes.
 
La unión del grupo, enfáticamente aseverado por los jugadores, y la convicción por el trabajo diario para salir de esta inédita situación, recibieron además el gesto auspicioso de viejas glorias de Gimnasia, que se apersonaron para apoyar moralmente al plantel. Ojalá la experiencia de Conde le haya transmitido lo hecho por la "murguita" del 75 junto con "La Mona" García o “El Tano" Roselli, integrantes de ese plantel. 
Ojalá Daniel Quevedo, ídolo y goleador, le transmitiera olfato puro de gol, para volver a la victoria pronto. Sin embargo el apoyo recibido sumó, en momentos en que sumar es primordial.
 
La responsabilidad del partido ante Huracán se acrecienta, esperando que esto no se transforme en una autopresión perniciosa para todos. Eso como punto de partida para un partido de fútbol recargado.
En tanto, el técnico Calderón ya dispuso el dispositivo "anti-quemero". Maximiliano Cavallotti será el arquero. En la defensa de tres estarán Víctor Soto, Javier Paéz y Guillermo Franco. En la segunda línea de cuatro referentes lo harán Diego Chitzoff (por derecha), los volantes internos serán Daniel Ramasco y Facundo Galarza, mientras que por izquierda lo hará Nicolás Minici. Jorge Luna será el enganche. Adelante estarán Juan Arraya y Alejandro Delorte.
Sobre ideas futbolísticas, de la funcionalidad en la zona central, de los roles creativos y ofensivos, no hay concepto ni táctica especiales. Hasta Huracán parece pasar a un segundo plano, ya que es imperativo salir a atacar y, sobre todo, ganar.
 
Si el lobo quiere tener su carnaval norteño, deberá poner toda la carne en el asador. Para que no vuelvan los rumores en donde más que aclarar se oscurece, para desestimar el paganismo de los "chamanes" y comenzar a creer en nosotros mismos. Por que Gimnasia es de todos, no sólo de los que se sientan en una mesa a decidir el destino del club del pueblo. Por que Jujuy, hace rato que merece un buen festejo de carnaval, y para ello, sólo hace falta que el lobo "apriete el pomo" de una vez.

Primero una conferencia, para aclarar algo de lo que el periodismo jujeño no debía hacerse cargo. Después, la desopilante aparición de un "chamán" para solucionar la falta de concentración, de errores conceptuales y hasta de picardía, para no perder del modo que Gimnasia pierde desde el año pasado a la fecha.

 Mientras José Luis Calderón armaba su equipo, Jujuy vivía su período pre carnestolendo, con su Jueves de comadres, de copleras pintorescas, de hinchas autoconvocados para ponerle color a las paredes de los alrededores del estadio, en señal de esperanza y de fe por parte de los incondicionales de siempre. 

Claro que para que Gimnasia vuelva a vivir un carnaval propio, deberá indefectiblemente sacarse el "bloqueo"  que su entorno denominó "mufa" o "maleficio"; de allí que el caso haya tenido connotaciones esotéricas.

La psicosis aumentó, si tenemos en cuenta que Gimnasia está clavado desde hace tiempo, en los 17 puntos (el número de la desgracia) y que sumó la derrota nº 13 ( la yeta), como para cargarle más angustia a los simpatizantes albicelestes. 

La unión del grupo, enfáticamente aseverado por los jugadores, y la convicción por el trabajo diario para salir de esta inédita situación, recibieron además el gesto auspicioso de viejas glorias de Gimnasia, que se apersonaron para apoyar moralmente al plantel. Ojalá la experiencia de Conde le haya transmitido lo hecho por la "murguita" del 75 junto con "La Mona" García o “El Tano" Roselli, integrantes de ese plantel. 

Ojalá Daniel Quevedo, ídolo y goleador, le transmitiera olfato puro de gol, para volver a la victoria pronto. Sin embargo el apoyo recibido sumó, en momentos en que sumar es primordial. 

La responsabilidad del partido ante Huracán se acrecienta, esperando que esto no se transforme en una autopresión perniciosa para todos. Eso como punto de partida para un partido de fútbol recargado.

En tanto, el técnico Calderón ya dispuso el dispositivo "anti-quemero". Maximiliano Cavallotti será el arquero. En la defensa de tres estarán Víctor Soto, Javier Paéz y Guillermo Franco. En la segunda línea de cuatro referentes lo harán Diego Chitzoff (por derecha), los volantes internos serán Daniel Ramasco y Facundo Galarza, mientras que por izquierda lo hará Nicolás Minici. Jorge Luna será el enganche. Adelante estarán Juan Arraya y Alejandro Delorte.

Sobre ideas futbolísticas, de la funcionalidad en la zona central, de los roles creativos y ofensivos, no hay concepto ni táctica especiales. Hasta Huracán parece pasar a un segundo plano, ya que es imperativo salir a atacar y, sobre todo, ganar. 

Si el lobo quiere tener su carnaval norteño, deberá poner toda la carne en el asador. Para que no vuelvan los rumores en donde más que aclarar se oscurece, para desestimar el paganismo de los "chamanes" y comenzar a creer en nosotros mismos. Por que Gimnasia es de todos, no sólo de los que se sientan en una mesa a decidir el destino del club del pueblo. Por que Jujuy, hace rato que merece un buen festejo de carnaval, y para ello, sólo hace falta que el lobo "apriete el pomo" de una vez.