Deportes | Deportes

Cuando se pierde a veces se gana...

Esa es la sensación que dejó la derrota de Gorriti, que fue vencido por Talleres de Tafi Viejo  Tucumán) por 71 a 74 .

Un marcador exiguo, considerando todo lo que dejó Gorriti en el juego, frente a un experimentado Talleres al que le costó imponerse tras un " reñido" partido. 
Los de J.C.Morales no decepcionaron a  los aficionados, por que en definitiva, su equipo jugó a lo que él pretendía. Es decir, sin llegar a ser una gran exposición basquetbolística, sus jugadores pusieron lo que él ponía hace 20 años cuando jugaba en Ciudad de Nieva.
Las reminiscencias surgieron de solo ver tremenda entrega del conjunto jujeño, ante un rival que terminó reconociendo las
cualidades de su oponente. En un primer cuarto muy disputado, a puro vértigo - ese ritmo que intentó imponer el joven quinteto local-  con un Talleres que asimiló bien las inquietudes del rival , transcurrió el primer capítulo con un 18 - 21 en favor de la visita.
Un triple marcó la diferencia para ese primer cuarto que marchaba parejo en el tanteador (faltando 20" desequilibró Talleres, cuando estaban 18 - 18 ) Gorriti conmovía por su sacrificio y la pasión que le ponía a su funcionamiento como equipo.
Talleres le hacía sentir el rigor de su oficio para neutralizar los intentos de Gorriti procurando atacar el canasto contrario. Los triples de Rota revivían a Gorriti en los momentos mas difíciles del match , mientras Talleres se cerraba en defensa y contestaba cada ofensiva sin reparos.
Así fue tomando distancia, merced a Muruaga y Banegas que se destacaban en la visita, mientras Cafferata y Chiarutini en el local eran los mas expresivos en el dueño de casa. Antes del final del segundo cuarto, Gorriti igualó el marcador 31 a 31 , e inclusive pasó adelante 33 a 31 en el mejor momento del rojo. 
Talleres tuvo paciencia y criterio para ir cabeza a cabeza en el trámite, pasando a ganar  35 - 37, cerrándose de esta manera el final del segundo capítulo y del primer tiempo.
En el reinicio, el "diablo rojo" apretó decidido, allí Talleres volvió a responder con experiencia y oficio. El vigor de Gorriti igualó las acciones y todo indicaba que a medida que se distanciaba en el tanteador, era el mejor momento para aferrarse a un posible victoria (ganaba 49 - 46 )  El atrevimiento de Chiarutini, Cafferata y Rota , fueron el emblemático argumento de los jujeños que levantaron al
estadio ganando el tercer cuarto 57 - 51.
Nada estaba dicho, pues los minutos son eternos en el basquetbol, como los cierres de cada capítulo lo iban a demostrar. Gorriti no se guardó nada, como Talleres tampoco, en un contexto intenso y dramático.
El local pasaba a ganar, pero le costaría sostener su transitoria victoria. Pues Talleres contaba con un Muruaga más firme, y con Sergio Ale haciendo pesar su estructura en la zona pintada. Entre
aciertos y errores claves, Gorriti igualaba pero inmediatamente Talleres emparejaba, pasando a ganar por la mínima diferencia falatando 30" ( 71- 73). 
La tremenda lucha derivó en la entrega final de Gorriti que no fue suficiente para ganarlo y en la frialdad de Talleres para marcar los puntos exactos para llevarse un triunfo 71 - 74, que iba a ser el resultado final de la historia.
Los aplausos bajaron de las tribunas espontáneos, porque el público jujeño entendió con el corazón que esos muchachos dirigidos por J.C.Morales dejaron literalmente la vida. Pudo haber cometido pecados de juventud ante un rival avezado en estas lides.
Perdió Gorriti pero ganó en algunas cuestiones, porque fue el bautismo de guerra  y porque demostró que está para dar pelea ante cualquiera. Pudimos ver anoche a un equipo que perdiendo, está preparado para ganar mañana mismo.