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Bienvenido a casa Luis “Monito” Siacia

Pasamos solo a saludarlos por las fiestas, buscando a un entrañable amigo que hace años, se había radicado en el Perú. Pero grande fue la sorpresa cuando el querido “Monito” Siacia nos anunciaba su regreso a la Argentina, más precisamente a Jujuy.

Después de nueve años de esfuerzo, lejos de su tierra y de nuestro fútbol, en un punto, creímos que seguiría por la senda del fútbol peruano, al que pudo acceder con mucho sacrificio.

Sin embargo parece ser que Luis Siacia, es como lo fue su padre, aquel gran jugador de Gimnasia y Esgrima, un hombre preparado para los desafíos y con fe gente de fútbol. Parece que fue ayer cuando era integrante de la “Escuelita de fútbol” de “Carucha” Lugano, luego de haber presenciado el desgraciado hecho de la muerte de su padre en el estadio La Tablada.

Es que el niño que era, no olvidará jamás cuando en la tribuna, su padre moría en sus brazos, luego de una fatal descompensación.

Más tarde se convirtió en jugador de fútbol, probando suerte en Gimnasia y Gorriti, para finalmente optar por el estudio y el profesorado de educación física.

Igualmente el fútbol lo adoptó como pretendido preparador físico e hizo camino, hasta poder hacer sus primeras armas en las inferiores de su querido “Lobo jujeño”. El simplemente quería crecer en la profesión, pero había que dar ese salto de calidad que justamente más adelante iba a dar.

Así fue convocado por el Real Garcilaso de Perú en el rol de preparador físico, para luego pasar a ser técnico del equipo, ante la salida del director técnico de aquel momento.

Se hizo cargo, sin miedo, porque ya se había adaptado al medio, fueron seis años de aprendizaje.

Su nombre cobraba notoriedad en el ambiente, por eso pasó por Sport Huancayo y el Cobresol de Moquegua. Para orgullo de su padre que seguramente lo alentó desde el cielo, tuvo la experiencia de jugar tres Copas Libertadores y la Sudamericana, igual que su padre “El mono” Siacia que levantó tribunas en sus locos años.

Fue generoso y leal, cuando invitó a su aventura a Gustavo “El oso” Coronel como entrenador de arqueros. Coronel Bolognesi de Tacna fue otro de sus desafíos que tuvo que afrontar. Su evolución profesional lo hicieron pasar por distintos roles, incluyendo la jefatura Técnica de menores o jugadores amateur.

Luego de tantas experiencias vividas, tomó la decisión que le debe haber costado tomar, aunque festejada por su familia, ya que el sacrificio lo hicieron todos ellos. Ahora es el momento de que el fútbol jujeño lo mire tal cual es: un hombre hecho y derecho y un profesional listo para lo que quieran mandar.

Ahora Luis Siacia tiene nombre propio, como así también su herencia paternal que le puso el ADN del fútbol en la sangre. Por ahora te decimos: Bienvenido “Monito” a tu casa, el hijo pródigo ha regresado.