Deportes | Deportes

25 de Enero glorioso para el rojo

Si bien hay tantas paginas inolvidables en la historia de Independiente, hoy 25 de Enero, se puede considerar un gran día para el diablo rojo de Avellaneda.

Basta con recordar que el 25 de Enero de 1954 nació  en Zárate, provincia de Buenos Aires, el genial Ricardo Enrique Bochini. Aquel estratega que sólo medía 1,65 pero que tenía un mapa en esa cabeza que se ganó el mote del "Bocha". 

Sus pases eran un "enhebrar" de aguja, una caricia, una ocurrencia entre piernas que se abroquelaban. Fue ídolo de Diego Maradona y con eso bastaría para dimensionar todo lo que significaba Bochini en aquellos tiempos. 

Su debut fue en 1972 y su retiro, después de tantas hazañas en 1991. Goles como aquel frente a la Juventus en el 73, para darle a Independiente una copa intercontinental, o como frente a River en una final por los torneos nacionales y a todos los arqueros que humilló con su habilidad, podrían sintetizar su prolífica carrera.

Pero así como Dios lo trajo al mundo un 25 de Enero, dio la casualidad de un hecho trascendental, porque el 25 de Enero de 1978 se produjo una de las epopeyas más recordadas del "Rojo" de Avellaneda. Fue en la final del Torneo Nacional con Talleres de Córdoba. El partido de ida se jugó el 21 de Enero en Buenos Aires y terminó 1 a 1. El resultado favorecía a los cordobeses ya que estaba estipulado que el gol de visitante valía doble.

En aquel entonces el gobernador de Córdoba era Luciano Benjamín Menéndez quién estaba muy interesado en que Talleres pudiera salir campeón. Por eso las sospechas de un partido muy "raro" para los jugadores de Independiente. Sin embargo comenzó ganando el Rojo con gol de Outes, pero a los 15`del segundo tiempo el árbitro Barreiro cobró un dudoso penal para Talleres que convirtió Cherini.

El colmo fue cuando más tarde Bocanelli marcó el segundo gol de los cordobeses con un puñetazo que solo el árbitro no vio. Los jugadores de Independiente protestaron considerando un arrebato por parte de Barreiro. En los incidentes se fueron expulsados Galván, Larrosa y Trosero, quedando así 8 jugadores contra 11, mientras la hinchada roja gritaba "ladrones, ladrones, así salen campeones".

Pero lo inesperado sucedió; porque en una jugada combinada, la pelota llegó a los pies de Bochini quién la puso arriba, rozando el travesaño ante dos defensores que le cubrían el arco. El 2 a 2 enmudeció el estadio de Talleres. 

Por eso esta fecha debe estar guardada en el arcón de los más hermosos recuerdos de los hinchas del diablo rojo de Avellaneda.

Porque un 25 de Enero nació un jugador genial e incomparable como Ricardo Enrique Bochini y porque en esta misma fecha, su amado Independiente en la final del Nacional 77/78, con ocho jugadores contra once, el rojo dio vuelta esta increíble y fantástica historia del fútbol argentino ¡Feliz cumpleaños "Bocha"! y ¡Salud viejo Independiente!