- El pádel es un deporte joven que crece a grandes pasos en cada provincia que lo practica y Jujuy no es la excepción.
- Cada vez son más los interesados, pero también es cierto que necesitan apoyo.
- Cena de reconocimiento que también servirá para empezar a diagramar una comisión directiva que se haga cargo de la Asociación jujeña.
Pádel: Cena de distinciones para unir a los clubes y reactivar la Asociación jujeña
Un grupo entusiasta de jugadores de pádel está organizando la primera cena de fin de año para el próximo 29 de diciembre en un salón del Barrio Ciudad de Nieva, con motivo de premiar a los que más se destacaron en la presente temporada; actividad deportiva que creció aún más en la provincia producto de la pandemia. Emilio Camacho y Paolo Esposto en su paso por Mesa Deportiva, explicaron que otras de las intenciones es unir a los clubes y reactivar la Asociación jujeña.
Emilio Camacho, jugador y uno de los organizadores de la cena, manifestó: “Será un reconocimiento para todos los jugadores, dueño de canchas y entrenadores, ya que fue muy duro para ellos poder salir adelante en plena pandemia”.
Van a trabajar para conformar una nueva comisión directiva: “Esa es la idea, porque nuestro grupo organiza diferentes torneos y la Asociación no se mueve y no podemos intervenir en la misma”.
Son pocos los jugadores profesionales en Jujuy: “Pero hay muchos que participan constantemente en torneos amateur, hablando de la rama masculino y femenina. Son aproximadamente 150 los que persisten en el tiempo y no se pierden ningún certamen”.
En los últimos años, el crecimiento también se dio en infraestructura: “Tenemos entre 20 y 25 canchas habilitadas en San Salvador. El año que viene se puede sumar 3 o 4 más y de primer nivel”.
Por su parte, Paolo Esposto, único jugador jujeño de elite hablo de su trayectoria y su presente: “Vengo de varios deportes, jugué al tenis y tenis de mesa, cuando me fui a estudiar empecé con el pádel, me dedique de lleno, busqué un entrenador, vi que tenía condiciones y fui progresando, después comencé a competir y así nació la pasión”.
Estos dos años fueron muy complicados por la pandemia: “Se cerraron los clubes y se hizo difícil entrenar y solventar los clubes, estuve compitiendo muy poco, una vez cada dos meses, fue difícil encontrar compañeros para entrenar, aquí en la provincia cuesta el doble porque nadie lo practica como profesional”.
"En cuanto al nivel de juego, el país está arriba en el ranking mundial, de los diez primeros cinco son Argentinos, siendo una muestra clara del crecimiento que tuvimos", finalizó Paolo Esposto, quien se encuentra entre los 100 mejores del país y va por más, con objetivos claros y el sueño de quedar entre los 50 primeros; materia prima hay, pero hay que ayudarlo e incentivarlo.

