Tras un largo proceso administrativo y legal impulsado junto a su abogado patrocinante, Coletti logró que el Departamento de Trabajo de la Provincia emitiera en abril de este año una resolución favorable que acredita fehacientemente el hostigamiento psicológico sufrido durante años.
Hostigamiento sistemático y arbitrariedades
La ex vicedirectora detalló las características de las prácticas violentas que se vivían puertas adentro del establecimiento, señalando que el plantel se encontraba dividido entre el grupo allegado a la dirección y el resto del personal que sufría constantes presiones: "Sanciones de actividades que no existen, se colocan tardanzas, se cambian los horarios de ingreso. Hacia finales del año, la directora coloca ella sola un concepto profesional altamente arbitrario, como se imaginarán, y si no es bueno, los profesores estos, a principio del año venidero, no cuentan con su fuente laboral", explicó, remarcando que el miedo a perder la estabilidad laboral es el principal motivo por el cual muchos docentes y trabajadores de maestranza eligen el silencio.
Asimismo, la denunciante recordó que la institución arrastra desde sus orígenes falencias estructurales e institucionales, como la falta de personería gremial docente, lo que obliga al personal a jubilarse bajo el régimen de empleados municipales y no del estatuto docente provincial.
El reclamo apunta a la Intendencia
A pesar de que la resolución ministerial constata los hechos de violencia y obliga a la directora señalada (A.R.B.) a realizar un curso sobre la temática, Coletti denunció que el Ejecutivo municipal hace caso omiso a las sugerencias de separación del cargo.
"¿Dónde radica ahora mi mayor problema? En la Intendencia, con el Intendente que hace caso omiso a las sugerencias del Departamento de Trabajo. Mi preocupación son los alumnos que quedaron ahí, que siguen entrando y están bajo el mandato de esta directora. Mi problema, mi inseguridad, es para los profesores, para los docentes, para el personal de maestranza, sereno, que no están ajenos a este hostigamiento", expresó.
Tras presentar su renuncia en noviembre de 2025 debido al profundo desgaste físico y psicológico que requirió tratamiento psiquiátrico, Coletti debió esperar diez meses para que el municipio le formalizara la aceptación de la dimisión. Con un fuerte mensaje de aliento hacia sus ex compañeros, la ex directora aseguró que seguirá adelante con las vías legales correspondientes para salvaguardar la dignidad de quienes continúan desempeñándose en la institución educativa.