Jujuy | déficit fiscal

Los gastos del Gobierno bajo la lupa

La gestión Morales publica presupuestos pero cuesta encontrar datos sobre su ejecución y la forma en que se utilizan los recursos públicos, ¿hay derroche? La mirada de una economista.

El gobierno nacional plantea la necesidad de equilibrar las cuentas en el país, en la provincia ese mensaje no baja con la misma claridad. Lejos de la austeridad, el estado provincial da signos de generar gastos innecesarios: viajes con nutridas comitivas, choferes y combustible, municipios que aumentan su personal sin control

3200 millones de pesos, es el déficit fiscal de Jujuy, por lo que el equilibrio financiero parece estar muy lejos.

Al respecto opinó la economista Agustina Benicio, quien aclaró algunos aspectos esenciales. “Primero se debe tener en claro el concepto, con ello nos referimos al ingreso total de la provincia menos los gastos totales de la provincia. Esto nos puede dar superávit o déficit, es decir que hoy en día se gasta más de lo que ingresa”.

La analista dijo que uno debe ser realista y que esta situación no solo pasa a nivel local sino también nacional.

Yendo al caso puntual de Jujuy, expuso que información certera de la provincia al mes de abril no existe, porque el gobierno no publica en que se está gastando, sí publican la recaudación pero no en que se gasta, “eso quita credibilidad”.

“Uno no puede entender a qué se debe este déficit fiscal, si estamos gastando en pasajes, en choferes o en bienes de capital”, comentó.

¿Es una mala administración? Benicio respondió que efectivamente, “teniendo en cuenta que el 90% de los recursos vienen de la Nación, nuestra dependencia es complicada por ser una provincia pequeña y porque nuestra recaudación provincial no puede cumplir con los gastos que se tienen”.

“Hoy estamos en un momento complicado de la economía, la provincia puede optimizar la recaudación dándole impronta a la matriz productiva y recaudando en base a ella”, agregó.

Sobre una posible solución remarcó que se deberían ajustar los gastos de derroche o que no son necesarios o vitales en estos momentos.