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Una casa arty, atrevida y selvática

Es el hogar de la pintora Eloisa Ballivian y su marido fotógrafo. Juntos, diseñaron un espacio de líneas simples pero muy jugado.

LIVING


Eloisa desplegó su taller con un ambil - hecho a medida por "Mamut", un hacedor de ambiles - y una mesa auxiliar con rueditas, repletos de recortes, pinceles y acrílicos de colores. El chaise longue es un hallazgo del Mercado de Pulgas y genera un límite virtual hacia el comedor, donde un retrato de Barack Obama se roba todas las miradas. La cocina está escondida detrás de un box de madera, que le da calidez a la estética general. Esta no es la foto diaria: cuando ella pinta o sus hijos juegan, nada queda en su lugar. "Me acostumbré a trabajar en medio del bardo. Dicen que el verdadero zen es el que puede concentrarse en medio de la ciudad.

Los dormitorios se proyectaron en la planta alta, así como el rincón de juegos. El cuarto que comparten los chicos mantiene la esencia del resto de los ambientes: una atmósfera relajada, con muebles de distintos estilos, juguetes para estimular la creatividad y mucho arte, en donde las obras de mamá no pasan inadvertidas.


La deco del dormitorio principal es muy simple, pero reúne piezas únicas y artesanales, como la cama - hecha con una tarima de madera sobre el piso - que "Pat" corporizó con sus propias manos y las mesas de luz que mandó a hacer a medida, inspiradas en las cajas Tres Medidas que se usan en los sets de fotografía. El baño tiene un encanto vintage con una bañera con patas y un mueble de guardado de estilo escandinavo. En ambos ambientes, las ventanas parecen cuadros. 



Con una vegetación casi selvática, es el lugar más mágico para buscar inspiración a la hora de pintar o para disfrutar de un almuerzo a cielo abierto en familia (con Arthur, el perro, incluido). Recientemente, alquilaron el terreno lindante para aprovechar más el verde. ¿El próximo paso? Levantar una casita de hierro y vidrio para trasladar el taller de Eloisa, que desde que es madre quiere trabajar en casa: "Cuando nacieron los chicos, tuve la suerte de decirle a Pat: 'Vos salí a cazar, yo me quedo en la cueva'".
Revista OHLALÁ!