Estilo: Dirty Chic
Lo mejor de este estilo es que esta abierto a todas las posibilidades desde darle pequeños toques decorativos con objetos antiguos hasta usar las paredes de ladrillo como terminación.
Es precisamente esta imperfección lo que da gran valor a los nuevos entornos dirty chic, que se decoran con piezas de autor y mobiliario singular, como la escribanía recuperada de vetrorresina lacada en negro y las butaquitas de estructura tubular, de Charles & Ray Eames, original del año 61.




Decoración e innovación podemos decir que son sinónimos. Los expertos en interiorismo luchan en una batalla creativa por descubrir nuevos estilos que crear y definir para que nosotros podamos escoger cual será el que predomine o protagonice nuestra casa. Muchas veces preferimos no seguir una línea definida, pero otras encontramos ese estilo que nos hace enloquecer y necesitamos que invada nuesto hogar. Esa es la principal motivación de los que se inclinan por el Dirty Chic. Una tendencia decorativa en alza que combina objetos modernos y espacios antiguos. Un mix que no es de todos los gustos, pues su peculiaridad no pasa desapercibida.



Las materias primas que protagonizarán tu casa si deseas insertar este estilo serán ante todo sostenibles, pues la idea es reinventar, o reciclar, materiales básicos como palletts o ladrillos bajo una apariencia casual y restaurada que integre elementos modernos dentro del patrón clásico. Muebles en estado natural mostraran el paso de los años dejando ver las vetas de la madera, en ocasiones raída. El hierro oxidado dejará de ser un problema para ser fundamental y lejano a lo descuidado que puede aparentar. Las paredes serán fundamentales, pues el hormigón estriado, las paredes desconchadas o los papeles pintados descoloridos serán los que marquen la diferencia cuando introduzcas un sofá moderno o una cama actual.



Puedes integrar cualquier elemento que te inspire al pasado y quieras que te acompañe en tu vida diaria, aunque no es bueno sobrecargar hay bastante libertad decorativa. No solo el salón o el dormitorio seguirán el estilo desvencijado, el resto de habitaciones también se integrarán. Las cocinas logran acabados realmente interesantes cuando fusionan lo nuevo con lo viejo. Es algo más costoso encontrar los materiales pero el resultado te encantará. Reutilizar hornos de fábricas antiguas pueden servirte como mueble, mientras que radiadores inservibles también tendrán un espacio reservado.


Atrévete a sacar lo mejor de ‘lo peor’, y transforma elementos gastados en piezas cargadas de historia, reinventadas especialmente para decorar tu hogar y despertar todos los recuerdos que albergan.



