El cobre vuelve a estar de moda en decoración
En el mundo antiguo, el cobre fue utilizado para la ornamentación eclesiástica -campanas, esculturas, pilas baustismales-, pero también en la guerra -desde hachas hasta espadas y cascos-, además de con fines domésticos en utensilios, artefactos de iluminación y baúles, entre otros.
Ya quizá mucho más cerca en la línea temporal, lo recuerdes como parte de la casa de tus abuelos o bisabuelos: en vasijas, cacerolas y pavas de cobre, formando parte de casi cualquier cocina.
Entre sus ventajas, destacan que es un metal que contiene y conserva muy bien el calor, es de alta resistencia, siendo rara su corrosión y oxidación, al tiempo que es de bajo coste.
Con estas buenas propiedades, muchos diseñadores y decoradores le han vuelto a poner el ojo. De fácil fundido, troquelado y pulido, es un material muy maleable y de mantenimiento accesible, que se lo puede ver hoy en día en gran cantidad de elementos.
Por caso, se lo podrá encontrar en objetos de almacenamiento, específicamente, canastos, diseñados con el fin de guardar desde frutas y verduras, hasta juguetes o revistas. Los puedes utilizar sin problemas en la cocina, en el dormitorio o incluso en el cuarto de baño.
Muchos fabricantes lo han sumado como material exclusivo o complementario de sus muebles de estilo: sobre todo, mesas, mesitas ratonas o sillas. En arte e iluminación, encontrarás lámparas colgantes de ensueño, de mesa o de pie, o incluso en otros pequeños objetos domésticos como ser apoya vasos o en percheros para colgar desde utensilios y tazas hasta repasadores o delantales.
Finalmente, también lo podrás hallar en intervenciones de objetos de decoración variados, en muebles con terminación en cobre, y en un sinfín de propuestas tan clásicas como novedosas.
Fuente: dicoro.