Comedor en madera, rosa y azul
La sobriedad de los tonos amaderados se complementa a la perfección con dos colores que refrescan y dinamizan el espacio.
10 de agosto de 2015 - 00:00
El conjunto de colores crea un espacio confortable y lleno de encanto
Rosa y azul: frescura. Sus versiones más dulces –turquesa y rosa pastel o chicle– tienen la virtud de animar y hacer más delicado y femenino este comedor. Además, son el contrapunto perfecto de las tonalidades amaderadas, ya que les restan seriedad. ¿La clave? Utilizarlos en complementos como botellas, floreros, la vajilla o incluso las sillas.
También pueden combinarse con suaves estampados, como la lámpara de rayas.